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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Aguinaldo en cuotas y pagos estirados: la ingeniería de las pymes bonaerenses para evitar despidos

La retracción del consumo empujó a fábricas de la provincia de Buenos Aires a fraccionar el medio aguinaldo, demorar pagos a proveedores y revisar cada gasto con un objetivo central: sostener la plantilla.

Por Marcela YapuraEconomía · · hace 32 d
Aguinaldo en cuotas y pagos estirados: la ingeniería de las pymes bonaerenses para evitar despidos

La baja del consumo golpea de lleno a las pequeñas y medianas industrias de la provincia de Buenos Aires. Numerosas fábricas perciben ingresos que no alcanzan para cubrir sueldos, impuestos y créditos en tiempo y forma, y la respuesta más extendida no pasa por reducir personal sino por estirar los plazos a proveedores, dividir el pago del aguinaldo y revisar cada gasto con lupa. En definitiva, la prioridad declarada es no echar gente.

Vamos a los números

Cuando una fábrica vende menos, sus ingresos caen, pero sus obligaciones fijas no esperan. Sueldos, impuestos, servicios y cuotas de crédito siguen llegando con independencia de lo que entre por ventas. Esa brecha es la que hoy presiona a buena parte del entramado pyme bonaerense. La carga impositiva, que llega a combinar hasta un 3% de Ingresos Brutos y un 8% de tasas municipales, se vuelve más pesada cuando la facturación retrocede.

“Cuando la rentabilidad empieza a mermar, las dificultades se acumulan mes a mes. Uno trata de sostener y de no echar.”Patricia Malnati, presidenta de Jomsalva

Malnati dirige Jomsalva, una fábrica de compuestos de caucho con 53 años de trayectoria (según datos de la propia empresa). Su plantel tiene una antigüedad promedio cercana a los 15 años, un vínculo largo que, según la empresaria, refuerza el compromiso mutuo entre la firma y los trabajadores durante los períodos de menor actividad.

Estrategias para aguantar

  • Extensión de plazos para pagar a proveedores y postergación de depósitos.
  • Fraccionamiento del medio aguinaldo en cuotas para distribuir el desembolso cuando la caja ajusta.
  • Revisión integral de costos y gastos fijos con el objetivo declarado de no reducir personal.

El fraccionamiento del aguinaldo, vale recordar, es el recurso por el cual el empleador distribuye en cuotas el sueldo adicional que la legislación prevé abonar dos veces al año. En un contexto de menor facturación, pagarlo de una sola vez se vuelve cuesta arriba.

La presión tributaria aparece en el centro de la escena. El impuesto sobre los Ingresos Brutos puede representar hasta el 3% de la facturación, mientras que las tasas municipales de seguridad e higiene trepan al 8% dependiendo del distrito. Ambos conceptos deben cubrirse más allá del ritmo de ventas. Malnati lo resumió con una frase elocuente: el costo argentino, dijo, “el nivel impositivo nos saca totalmente”.

La pulseada con lo importado

A la presión interna se suma la competencia de productos importados, en especial de origen chino, que llegan al mercado a precios que las fábricas argentinas no siempre pueden igualar. Malnati aclaró que no todos los productos importados son de baja calidad: “hay variedad, hay algunos muy buenos”, reconoció, al tiempo que reclamó controles sobre la subfacturación, práctica por la cual se declara un valor menor al real de una mercadería para pagar menos impuestos al importar.

Indicador a seguir

La evolución del consumo masivo en la provincia de Buenos Aires y el ritmo de pagos del aguinaldo fraccionado serán las variables clave para medir si la estrategia pyme de “sostener sin echar” se mantiene o si la brecha entre ingresos y obligaciones fijas termina forzando ajustes de plantilla. Comparado con el año anterior, el escenario actual muestra una compresión mayor: mientras en 2024 muchas fábricas todavía lograban cubrir el medio aguinaldo en una sola cuota, en este ciclo el fraccionamiento se volvió la regla y no la excepción.

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