Argentinita, a la final con el corazón en la garganta: Placente y Espíndola firman un pase a la historia
El Sub-19 venció 1-0 a Perú con un gol en el descuento y vuelve a una definición suramericana después de más de una década. El viernes, en el Marcelo Bielsa, va por el oro.
Me quedo con una imagen: la corrida de Santiago Espíndola hacia el área, la mirada al arco y el derechazo que se metió junto al palo cuando el reloj ya estaba agonizando. Doy fe desde mi lugar de periodista: pocas veces una Selección menor argentina gana así, con la mandíbula apretada y el alma en la boca. Fue 1-0 contra Perú, en el Marcelo Bielsa, y el grito desató lo que en el fútbol nuestro se llama desahogo.
Un partido que se abrió tarde y se cerró a tiempo
El equipo de Diego Placente manejó la pelota durante largos tramos y llegó con peligro, pero el arco se le había cerrado. Perú, ordenado y firme atrás, se aferraba al cero. Hasta que en el último minuto del tiempo reglamentario apareció el pibe de River para cambiarlo todo. Su definición fulminante selló el triunfo y evitó la lotería de los penales. Lo mínimo ya estaba: medalla asegurada. Faltaba, claro, ver de qué color sería.
Me acuerdo de aquellos pibes de la Sub-16 que en Santiago 2014 se quedaron con la plata. Aquella generación también supo pelearla, aunque no le alcanzó para subir a lo más alto. Once años después, este plantel tomó el guante y devolvió al fútbol masculino argentino al podio suramericano. Y va por más.
Lo que viene: rival y escenario
- Día: viernes 25 de septiembre, a las 15.
- Sede: estadio Marcelo Bielsa, en Rosario.
- Rival: el ganador del cruce entre Paraguay y Chile.
- Objetivo: colgarse la medalla dorada; en el peor caso, será plata.
- Recuerdo histórico: Argentina ya fue campeón suramericano en Rosario 1982 y en Santiago de Chile 1986.
Del otro lado de la llave se cruzarán Paraguay y Chile. Lo cierto es que Placente y los suyos ya hicieron la parte más difícil: ganar cuando no se podía. Ahora les queda el desafío de los equipos grandes, el de cerrar un torneo con el pecho inflado. Y este viernes, en el mismo Marcelo Bielsa donde anoche se desató el desahogo, la Selección tendrá su cita con la historia. Yo, la verdad, no me lo pierdo.
