Balneario Camboriú tendrá un parque techado con más de 100 atracciones: todo lo que se sabe hasta ahora
Oceanic Park abrirá en Barra Sul en enero de 2027, funcionará los 365 días del año y promete una montaña rusa giratoria, una torre de caída libre de 20 metros y un sector con 80 videojuegos. Te cuento cómo será, qué se sabe del precio y por qué puede cambiar tus planes en la costa brasileña.
Te imagino reservando un hotel frente al mar en Balneario Camboriú y, de repente, agregando un día completo en un parque techado a pocas cuadras de la arena. Esa es exactamente la apuesta de Oceanic Park, el complejo cubierto que el Grupo Oceanic levanta en Barra Sul, a metros del Atlántico, y que según el cronograma oficial abrirá sus puertas en enero de 2027. La idea es sencilla y a la vez ambiciosa: ofrecer un plan familiar para los días de lluvia, para el verano húmedo del litoral y, también, para esas noches en las que uno busca algo distinto después de cenar.
Un horario pensado para no competir con la playa
El CEO del grupo, Kike Buerguer, explicó que el objetivo es que el parque opere los 365 días del año y que las actividades se extiendan hasta las 23. Esa franja nocturna lo convierte en un complemento y no en un rival de la playa: de día, mar y arena; de noche o bajo tormenta, juegos, acuario y propuestas bajo techo. Es, en la práctica, un seguro contra el mal tiempo en unas vacaciones que, como sabés, no siempre salen como uno las planea.
Para llegar desde Buenos Aires no cambia demasiado respecto de cualquier escapada a Camboriú: hay vuelos directos a Navegantes, el aeropuerto más cercano, y desde allí unos 30 kilómetros por la BR-101 hasta el centro de la ciudad. Si manejás en auto, el camino desde la frontera con Argentina hasta Barra Sul es de unas tres horas y media, dependiendo del paso que tomes. Lo que sí cambia con la apertura del parque es que conviene reservar al menos medio día extra en la agenda, sobre todo si viajás con chicos o adolescentes que suelen pedir planes de este tipo.
Qué se sabe (y qué no) de las entradas
Sobre el precio todavía no hay números oficiales. Buerguer mencionó que la empresa trabaja con combos que se compran por anticipado en la web del grupo y destacó el flujo constante de familias argentinas durante todo el año. Ese dato es una pista interesante: si el modelo es similar al de Oceanic Aquarium, conviene comprar online con varios días de anticipación y estar atento a paquetes combinados que suelen incluir acuario más parque, una fórmula que termina rindiendo mejor que sacar entradas por separado. Por ahora, la referencia más cercana para dimensionar el gasto es la tarifa actual del acuario, pero habrá que esperar a que se confirmen los valores del nuevo complejo para hacer cuentas serias.
“El objetivo es mantener el complejo en funcionamiento durante los 365 días del año y prolongar las actividades hasta las 23.”Kike Buerguer, CEO del Grupo Oceanic
- Más de 100 propuestas de entretenimiento distribuidas en un edificio de ocho plantas: cuatro para estacionamiento y cuatro para el parque, con unos 12.000 metros cuadrados cubiertos.
- Montaña rusa con vehículos que giran sobre su propio eje en un recorrido superior a los 176 metros.
- Torre de caída libre de 20 metros ambientada como un equipo de inmersión submarina.
- Estructura con forma de medusa y un carrusel italiano decorado con animales del océano.
- Sector tecnológico con más de 80 alternativas de videojuegos, entre máquinas recreativas y experiencias de realidad virtual, con equipos provenientes de Estados Unidos y Europa.
- Conexión directa con Oceanic Aquarium bajo una misma propuesta de entretenimiento con temática marina.
El corazón del proyecto es la integración con Oceanic Aquarium, que ya funciona en la zona y que quedará comunicado en forma directa con las nuevas atracciones. La temática marina recorre toda la propuesta: desde el carrusel ambientado con animales del océano hasta la torre que simula un equipo de buceo. Para los chicos argentinos, habituados a pasar el día en el acuario, la diferencia será encontrarse todo eso bajo un mismo techo, sin depender del clima.
Una recomendación para escaparle a las multitudes
Si te interesa conocer el proyecto de cerca, una opción poco explorada es combinar la visita con una parada en Itajaí, la ciudad portuaria vecina, mucho menos turística que Camboriú y con una costanera muy querida por los locales. Ahí se come mejor y más barato que en el centro de la costa, y queda a apenas 15 minutos en auto. También vale la pena asomarse por el barrio de Praia Brava, al norte, donde han surgido cafeterías y cervecerías que los propios brasileiros elijen cuando quieren escapar del bullicio de la Avenida Atlántica.
Sobre la mejor época para ir, la lógica no cambia: el verano austral, entre diciembre y febrero, sigue siendo la ventana ideal para combinar playa y parque, con temperaturas que rondan los 28 grados y días largos hasta bien entrada la noche. Pero la promesa de Oceanic Park es justamente romper esa lógica y transformar a Camboriú en un destino que también funcione en temporada baja, cuando el clima puede ser más fresco o cambiante. Ahí, más allá del calendario oficial, parece estar la verdadera revolución del proyecto: correrle el seasonality a uno de los balnearios más populares del sur de Brasil.
