Boca pasó por arriba al Ciclón en el Bajo Flores y sigue de racha: 14 sin perder
El Xeneize ganó 2-0 en el Nuevo Gasómetro con goles de Lozano y Merentiel, se acomodó en la Zona A y se ilusiona con la Anual. San Lorenzo terminó con diez por la roja a Insaurralde.
Vi a Lozano festejar con los puños apretados y la mirada clavada en la tribuna visitante, como quien sabe que esta vez la visita tenía que ser a lo Boca. Y así fue. El Xeneize se trajo los tres puntos del Bajo Flores, le ganó 2-0 a San Lorenzo con una actuación sólida en el segundo tiempo y estiró a 14 su racha de partidos sin perder. Una victoria que no admite discusión y que lo deja muy bien parado de cara a lo que viene.
Cómo se construyó el triunfo
El primer tiempo fue un castigo para el espectador: cero goles, mucha pierna y un Ciclón que se quedó con diez a los 35 minutos por la roja directa a Manuel Insaurralde, que se llevó puesto a Ascacibar en una entrada que el árbitro Nazareno Arasa no perdonó. Ahí cambió todo. Insua metió a Rattalino por Cuello para reordenar el mediocampo, pero la diferencia numérica pesó. En el complemento aparecieron los laterales, apareció Paredes y aparecieron los goles.
Lozano, que venía de marcar en la clasificación a semis de la Sudamericana frente a San Pablo, abrió la cuenta con un zurdazo al primer palo que Devecchi no pudo contener. Después, Lautaro Blanco metió un pase quirúrgico para que Merentiel entre al área y liquide el partido con el 2-0. Ese centro del lateral, dicho sea de paso, fue su decimonovena asistencia desde que llegó al club. Un dato que mete miedo.
Los números de la noche
- Boca tuvo el 75% de la posesión y remató 16 veces, con siete tiros al arco.
- San Lorenzo terminó con diez desde los 35 del primer tiempo.
- Lozano convirtió en los dos compromisos decisivos de la semana: ante San Pablo y ante el Cuervo.
- Merentiel volvió a mojarse en una jornada clave.
- Blanco acumula 19 pases gol desde su llegada al Xeneize.
La lluvia fue otra protagonista del partido, de esas cosas que solo pasan en el fútbol nuestro: en una corrida de Leonel Flores, un charco le frenó la pelota y le cortó la acción. Pero no quedó ahí en anécdota. Antes del descanso el equipo de Arruabarrena había buscado por arriba, con centros que no encontraron destino, hasta que en el segundo tiempo encontró los huecos que le daban los espacios que dejaba el Ciclón con uno menos. Paredes manejó los hilos y los laterales pasaron al ataque. Letal.
Cómo quedan las tablas
Con este triunfo, Boca alcanzó el quinto puesto de la Zona A del Clausura y llegó a los 47 puntos en la tabla anual, donde está tercero, a una unidad de Independiente Rivadavia y Argentinos Juniors. A eso hay que sumarle el pase a las semifinales de la Copa Sudamericana, que ya estaba en el bolsillo desde el 1-1 en Brasil. El vaso, por estas horas, está más que medio lleno en Brandsen 805.
Para el Ciclón la foto es otra. El equipo de Insua quedó décimo en su zona y vigésimo en la anual, después de arrancar su tercer ciclo del entrenador con un empate 1-1 ante Independiente. El propio DT lo había dicho antes del clásico: “Falta mucho trabajo para que podamos volver a ser un equipo que compita bien”. Después de lo visto en el Nuevo Gasómetro, la frase suena a confirmación.
El próximo partido
Boca se viene con todo: ahora le toca volver a jugar por el Clausura con la obligación de mantener este envión, mientras se acerca la definición de la Sudamericana. Me juego una: si Lozano sigue con este nivel y los laterales siguen subiendo como el domingo, el Xeneize va a pelear hasta el final. Yo, por las dudas, ya estoy guardando la bufanda.
