Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Entretenimiento /

Burlando y el chip hormonal: cuando el cuerpo pide una mano extra para seguir de pie

El abogado contó que lleva tres años con un dispositivo subcutáneo que le regula las hormonas, le mejora la energía y, según sus palabras, le devuelve la cabeza de un pibe de 17. Repaso por la entrevista, los alcances del tratamiento y el cruce con la frase de Barby Franco en 2019.

Por Ana Paula AráozCultura y espectáculos · · hace 40 min
Burlando y el chip hormonal: cuando el cuerpo pide una mano extra para seguir de pie

Me imagino la escena: el living de un programa de tele, las cámaras cerca, el café sobre la mesa, y Fernando Burlando, de saco y con esa voz que ya es marca registrada, diciendo en cámara algo que suena a confesión íntima antes que a primicia. "Tengo la cabeza no como un chico de 30, sino como un chico de 17 años", tiró, y se quedó mirando al entrevistador como quien sabe que la frase va a quedar dando vueltas. Y vaya si quedó.

Lo que reveló Burlando es que desde hace tres años lleva implantado un chip hormonal, un dispositivo subcutáneo que, según su propio relato, "regulariza y ordena a nivel hormonal todo", con efectos que, por lo que describió, van bastante más allá de la vida sexual. El abogado habló sin tecnicismos, con la tranquilidad de quien viene conviviendo con el tratamiento el tiempo suficiente como para darlo por incorporado a la rutina.

Una jornada que parece no terminar nunca

Para graficar el impacto diario, Burlando eligió un ejemplo que cualquiera que haya seguido un juicio extenso puede dimensionar: terminó de alegar en la sucesión de Diego Maradona a las nueve de la noche, a las once todavía estaba studying el día siguiente y a la mañana temprano ya estaba entrenando. Esa cadena de horas, dijo, la sostiene con la energía que le devuelve el chip. No es una promesa de marketing: es la manera que encontró el abogado de contar, en criollo, para qué le sirve.

“Funciona, es bárbaro”Fernando Burlando

De qué se trata, según sus propias palabras

  • El dispositivo es un chip hormonal que se implanta de forma subcutánea y libera hormonas de manera sostenida.
  • Según Burlando, el objetivo no es solo el equilibrio hormonal sino también la prevención de enfermedades degenerativas, en lo que él enmarcó como "la nueva medicina": llegar a la vejez con la mayor plenitud posible.
  • Está recomendado tanto para hombres como para mujeres, aunque el abogado aclaró que antes de colocarlo es necesario realizar estudios y controles previos.
  • Su familia está al tanto del tratamiento: sus hijas y su madre lo conocen, contó.

Hay un detalle que me gusta especialmente, porque tiene esa vuelta de tuerca que solo da la vida real: en 2019, Barby Franco había bromeado en una radio con la idea de colocarle un chip a él, en un juego de palabras que en aquel momento quedó como una humorada mediática. "Ya que él me puso un chip a mí, yo le voy a poner un chip sexual, ya que tiene tanto trabajo", había dicho. Esta vez, cuando le consultaron por un posible chip que llevaría Franco, Burlando eligió el silencio por motivos contractuales, y eso también dice: hay temas que, aún en la tele, se cuidan.

Una nota al margen, a pecho abierto

Confieso que leí la nota completa con una mezcla de curiosidad y de sana envidia: a los 40 largos, uno empieza a entender de qué hablan los que dicen que la energía no es la misma. No estoy diciendo que vaya a llamar mañana a un consultorio a preguntar por el chip de Burlando, pero entiendo la búsqueda, y entiendo que un tipo que termina de alegar a las nueve y a las once sigue con los libros abiertos esté dispuesto a probar lo que haga falta para sostenerse. Lo que cuenta el abogado no es una pócima mágica, es un tratamiento con estudios previos, controles y, como él mismo remató, resultados concretos. Si funciona, bárbaro. Y si además ayuda a que cada uno llegue a la vejez con la mayor plenitud posible, como repite, el debate sobre estas herramientas está lejos de cerrarse. Yo, por ahora, me quedo con la imagen del living, el café y la frase dando vueltas.

AP
Ana Paula AráozCultura y espectáculos

Te puede interesar