Cero a cero y a las manos: la Albiceleste se quedó sin gol y ahora va por el oro desde los doce pasos
Argentina y Paraguay empataron sin goles en la final del fútbol masculino de los Juegos Suramericanos disputada en Rosario. El equipo de Placente chocó contra el travesaño y contra Sosa, y ahora definirá el oro en la tanda de penales.
Tulián levanta la pelota por la izquierda, la pone justa al pie de Jainikoski y el zurdazo cruzado se va besando el palo. Me quedo con esa imagen, porque resume una noche entera: el dominio de la Albiceleste, las situaciones claras, y un arco que se cerró como si tuviera candado. Fue cero a cero en el estadio Marcelo Bielsa, y la medalla dorada del fútbol masculino en los Juegos Suramericanos se define ahora desde el punto penal.
Una final con aroma a revancha
Otra vez Paraguay en el camino, otra vez la Albiceleste mordiéndose los labios. En el Grupo B, la Guaraní se había quedado con el cruce por 2-1. Esta vez, en la final, fue el equipo de Antolín Alcaraz el que plantó bandera: bloqueó como bloquea cualquiera que venga a defenderse con la vida, se ordenó cerca de su área y terminó el partido con diez por la expulsión de Thiago Fernández, que vio la segunda amarilla y se fue masticando bronca.
La Albiceleste, dirigida por Diego Placente, hizo todo menos el gol. Dominó, generó, llegó. Pero le faltó la última puntada, esa que se aprende en las inferiores de cualquier club del ascenso y que esta noche se les negó a los pibes.
- Jainikoski, una de las figuras que ingresó en el segundo tiempo, estrelló un remate contra el palo después de un pase cerca del área.
- Franco Domínguez y Tulián armaron una combinación que terminó con un disparo afuera, de esos que te dejan con las manos en la cabeza.
- Sosa, el arquero paraguayo, se agigantó en la primera etapa tapándole una definición a Ian Subiabre y contuvo los intentos que le llegaron.
- Pedro Zarza y Junior Gamarra fueron los argumentos de la Albiceleste... perdón, de la Albirroja: el primero asistió de espaldas al arco y el segundo remató de primera, bien contenido por Máximo Leguizamón.
- Sobre el cierre, los dos equipos se chocaron en varias aproximaciones sin romper el cero, como dos boxeadores que ya no pueden más en la última ronda.
El recorrido hasta acá y lo que viene
La Albiceleste había llegado a la final tras superar a Uruguay 1-0, empatar con Venezuela 1-1 (avanzó por diferencia de gol) y dejar afuera a Perú en semifinales con un tanto agónico de Santiago Espíndola. Paraguay, mientras tanto, venía de ganarle a Chile 1-0 en la otra semi. Y ya entrando en el tema de las medallas: Perú se subió al podio con un 2-1 sobre la Roja y se llevó el bronce, en un partido que pasó como el olvidado del domingo, pero que también cuenta.
Yo tengo un recuerdo de chico, yendo a la cancha con mi viejo, cuando un 0 a cero así te dejaba un sabor raro en la boca: el equipo había hecho todo, te ibas conforme con el rendimiento, pero a la vez con la sensación de que algo te habían robado. Misma sensación ahora. Se ganó en el juego, se perdió en el área rival. Y ahora, a las manos de un arquero. Si Jainikoski repite la pegada del segundo tiempo pero esta vez la manda a guardar, qué gol de alguien que todavía no terminó de escribirse.
Próximo compromiso: la final del fútbol masculino de los Juegos Suramericanos Argentina-Paraguay se define este lunes, desde las 19.30, en el estadio Marcelo Bielsa. Lo que sigue ya es matemáticas, presión y doce pasos. Y ahí, la Albiceleste vuelve a soñar.
