Cinco fiestas, un solo fin de semana largo: la guía para recorrer la provincia de Buenos Aires entre el 10 y el 12 de octubre
De la mozzarella al cordero, del mate con torta frita a la cerveza artesanal: la agenda completa para escaparse sin gastar de más y aprovechar el feriado por la Diversidad Cultural.
Te imagino este viernes a la noche, mirando el pronóstico con el mate en la mano, mientras te preguntás a dónde carajo salir sin meterte en un embudo en la ruta. La respuesta, te la cuento ahora: la provincia de Buenos Aires se llena de fiestas entre el viernes 10 y el domingo 12 de octubre, y casi todas tienen entrada libre y gratuita. Eso, en un país donde escaparse un finde largo suele costar lo de una cuota de la prepaga, ya es un dato que no podés dejar pasar.
La ruta de los sabores bien nuestros
Si te tirás para el sur del Gran Buenos Aires, en San Vicente te espera la Fiesta Provincial de la Mozzarella, en el Predio Ferial San Vicente Vieja Estación. Funciona sábado, domingo y lunes de 10 a 21, con catas, concurso de mozzarella, feria de artesanos, patio gastronómico y shows artísticos. Es de esas salidas que arrancás con el termo y terminás bailando un chamamé, a 65 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires por la Autopista Buenos Aires–La Plata y luego Ruta 6.
En la costa atlántica, Copetonas, un pueblo chico del partido de Tres Arroyos que vale la pena descubrir, arma la Fiesta del Mate y la la torta frita, con fogones, danzas, patio cervecero y hasta un parque de diversiones. Una excusa de esas para comerse una torta frita recién hecha, mirando el mar. Desde la capital hay que sacar el auto y pensar en unas seis horas por las rutas 3 y 228, así que conviene arrancar el viernes a la tardecita.
- Berisso: Fiesta Provincial del Inmigrante, en el Parque Cívico sobre avenida Montevideo y calle 11. Viernes de tango y folclore; sábado y domingo, Festival de Colectividades, patio gastronómico y paseo de artesanos, con cierre a todo desfile. Entrada libre y gratuita.
- San Vicente: Fiesta Provincial de la Mozzarella, en el Predio Ferial San Vieja Estación. Sábado, domingo y lunes, de 10 a 21, con catas, concurso, artesanos y shows. Gratis.
- Marcos Paz: jamón crudo y cerveza artesanal en el Espacio Quinta Devoto, sobre Ruta 40. Sábado y domingo desde las 13, con productores locales, patio gastronómico y feria.
- Luján: más de 30 cervezas artesanales en el Parque San Martín, con feria, gastronomía y música en vivo, ideal para una tarde de octubre.
- Bragado: Fiesta Nacional del Caballo, con destrezas ecuestres, paseo criollo y danzas. Entrada arancelada.
- Juan B. Alberdi: Fiesta del Cordero Alberdino, con juego de riendas, desfile de caballos, concurso de asadores y cantinas.
- Villa Gesell: Fiesta de la Diversidad Cultural, con desfile de carrozas, paella, música y puestos sobre la avenida 2.
Para los que todavía guardan en la memoria el recuerdo de una fiesta patronal de pueblo, la propuesta de Juan B. Alberdi, en el norte bonaerense, es volver a las fuentes: cordero a las brasas, riendas y un concurso de asadores que se arma entre vecinos. Eso se consigue a unos 260 kilómetros de Buenos Aires, por la Ruta 9, y conviene reservar el regreso para el lunes al mediodía, antes de que la ruta se transforme en una sola fila de autos.
Aclaración importante antes de que cargues la conservadora: las fiestas al aire libre son las grandes protagonistas de esta lista, así que el pronóstico manda. Ante la posibilidad de lluvias, conviene chequear las redes oficiales de cada municipio antes de salir, porque algunos encuentros podrían reprogramar su grilla.
Mejor época y bolsillo en orden
Octubre es, sin dudarlo, la mejor época para hacer esta clase de recorridos: ya pasó el frío más crudo, los campos están verdes y las fiestas patronales del Mes de la Diversidad Cultural aprovechan ese envión de primavera que invita a caminar, probar y quedarse hasta que caiga el sol. Como precio de referencia, calculá entre 1.500 y 3.000 pesos por persona en consumiciones de patio gastronómico, más el combustible si te movés en auto. Con esa plata comés bien, tomás una buena cerveza artesanal y te traés un recuerdo de algún artesano, que es lo que finalmente hace grande a un pueblo.
