Construir hoy en la provincia de Buenos Aires: casi nueve años de ahorro para levantar una casa de 70 metros cuadrados
El metro cuadrado de construcción, sumando materiales, mano de obra, honorarios y gastos generales, alcanzó 2.286.170 pesos en julio, según APYMECO. Con un ahorro mensual de 1.500.000 pesos, una familia tipo tardaría alrededor de 107 meses en reunir el monto necesario. Los costos acumulan una suba de 14,61% en lo que va del año.
El primer número que aparece cuando alguien piensa en construir es el precio del metro cuadrado, pero ese valor, en general, cubre únicamente la ejecución de la obra. Quedan afuera los honorarios profesionales, los permisos municipales, las conexiones de servicios y los gastos generales. Cuando se incorpora todo, el panorama cambia de manera considerable, y la distancia entre lo que el bolsillo de una familia puede juntar mes a mes y el costo final del proyecto se vuelve mucho más visible.
Para dimensionar esa brecha, conviene ir a los números que difunden las entidades especializadas. La Asociación de Pymes de la Construcción de la Provincia de Buenos Aires (APYMECO) elabora un índice integral que contempla materiales, mano de obra, gastos generales, beneficio empresario, honorarios profesionales y tasas municipales. Ese indicador arrojó en julio un valor de 2.286.170 pesos por metro cuadrado, con una suba mensual de 1,38% y un acumulado de 14,61% en lo que va de 2026, un dato que, comparado con el año anterior, muestra una aceleración clara del ritmo de incremento.
Qué incluye el índice y cómo se movió en julio
- Mano de obra: suba de 2,10% en julio.
- Materiales: avance de 1,16% en el mes.
- Provisión de terceros: incremento de 0,74% en el período.
- Griferías: aumento de 19,17% en julio.
- Artefactos sanitarios: suba de 11,25% en el mes.
- Hormigón elaborado: incremento de 2,96% en el período.
- Cemento: baja de 8,34% en julio.
- Hierro redondo: caída de 7,66% en el mes.
- Ladrillos huecos: sin variación.
- Metro cuadrado medido en dólares: pasó de 1.503 a 1.499 dólares, una baja de 0,28%.
Dentro de la composición del costo, los rubros no se movieron en una misma dirección. En julio, los insumos vinculados a terminaciones registraron las subas más marcadas, con griferías y artefactos sanitarios a la cabeza, mientras que algunos componentes estructurales, como el cemento y el hierro redondo, mostraron descensos que amortiguaron parcialmente el incremento general (cifras de APYMECO). Medido en dólares, el indicador retrocedió apenas 0,28%, de 1.503 a 1.499 dólares por metro cuadrado, lo que sugiere que la dinámica inflacionaria en pesos superó, por escaso margen, a la corrección cambiaria.
Una cuenta simple para medir la capacidad de ahorro
Sobre esa base, el CEO de la desarrolladora Spazios, Juan Manuel Tapiola, propuso un ejercicio práctico para dimensionar el esfuerzo que demanda hoy una obra de estas características. "Si querés saber cuánto es tu sueldo por metro cuadrado, agarrás tu sueldo, lo dividís por 2.300.000, que es lo que cuesta hoy construir una casa en Argentina, y ahí tenés cuánto necesitás ahorrar por mes", explicó. Tomando como referencia los 2.286.170 pesos por metro cuadrado que difundió APYMECO, una persona que destina 1.500.000 pesos mensuales a ahorrar puede construir alrededor de 0,7 metros cuadrados por mes. Para levantar una vivienda de 70 metros cuadrados, el cálculo arroja aproximadamente 107 meses, equivalentes a casi nueve años de ahorro continuo y sin considerar contingencias.
El cuadro se completa con la mirada del Instituto de Statistical y Censos de la Ciudad de Buenos Aires, que mide los costos de construcción para distintos modelos de vivienda. En julio registró un costo promedio de 1.584.840 pesos por metro cuadrado, frente a 1.376.688 pesos en enero, una suba cercana al 15% en siete meses. Por tipo de construcción, la multivivienda sencilla rondó los 1.546.161 pesos por metro cuadrado, la confortable se ubicó en 1.845.223 y la suntuosa en 1.660.650. Aunque los valores porteños son inferiores a los del índice integral bonaerense, la dinámica de aceleración es coincidente y, comparada con el año anterior, refleja el mismo proceso de presión sobre los costos.
La conclusión que se desprende de los datos disponibles es que construir una vivienda propia se ha vuelto, en la práctica, un objetivo de largo plazo para hogares de ingresos medios. La brecha entre el ritmo al que una familia puede ahorrar y la velocidad a la que suben los costos de construcción se ensancha, y no se perciben, por ahora, señales de desaceleración sostenida. El indicador a seguir en las próximas mediciones será la evolución del componente de mano de obra, que en julio volvió a liderar los aumentos mensuales (APYMECO), y su impacto sobre el índice integral que mide APYMECO en la provincia de Buenos Aires.
