Davidovich le aguó la fiesta a Zverev en Shanghái y va por su primera corona grande
El malagueño remontó al alemán, número dos del mundo y campeón este año de Roland Garros y el US Open, y se metió en su segunda final de un Masters 1000. Aseguró el ingreso al Top 15 y ahora espera por Medvedev o Jódar.
Levantó la mirada al cielo, se llevó la mano al pecho y soltó un grito contenido. Alejandro Davidovich Fokina acababa de dejar en el camino a Alexander Zverev en las semifinales del Masters 1000 de Shanghái, y el malagueño lo celebró como quien sabe que acaba de firmar una de las victorias más importantes de su carrera.
El español, ubicado en el puesto 26 del ranking ATP, se impuso por 5-7, 6-4 y 6-3 en dos horas y dos minutos de juego sobre el alemán, segundo preclasificado y reciente ganador de Roland Garros y el US Open en 2025. Un resultado que sacude el circuito y que mete a Davidovich, de 27 años, en el Top 15 mundial.
Cómo se dio el partido
- El primer set arrancó parejo, pero Zverev mostró su jerarquía desde el fondo de la cancha. Consiguió el quiebre clave y se lo quedó por 7-5.
- Davidovich no se cayó. Ajustó la devolución en el segundo parcial, estiró los peloteos y desgastó al alemán, que sintió el rigor físico.
- El quiebre llegó en el décimo juego del segundo set: un revés de alta precisión selló el 6-4 y la igualdad.
- En el parcial decisivo, el malagueño quebró de entrada, se puso 3-0 arriba y sostuvo la ventaja hasta el 6-3 final, sin darle aire al rival.
Es apenas la segunda victoria de Davidovich sobre Zverev en el historial directo entre ambos. Un dato que habla del salto de jerarquía que está dando el español en este tramo final de la temporada, esa franja del calendario donde los grandes dan un paso al frente o se quedan en el molde.
Me acuerdo de haberlo visto por primera vez en el Buenos Aires Challenger, cuando todavía era un pibe flaco con aires de tenista de club. Hoy le gana al número dos del mundo en una cancha dura y se mete en una final de Masters 1000. Hay algo de justicia poética ahí, algo que el tenis argentino reconoce porque lo vive de cerca: el deporte te da revancha cuando menos lo esperás.
En la final, Davidovich espera al ganador del cruce entre el ruso Daniil Medvedev y el español Rafa Jódar, la otra semifinal del torneo en Shanghái. Será su segunda definición en un Masters 1000, después de la que había jugado con resultado adverso. Esta vez, el escenario parece pedir otra cosa.
¿Puede Davidovich sostener este nivel y levantar su primer trofeo de Masters 1000? La pregunta queda abierta, y el próximo partido, sea cual sea el rival, va a marcar el cierre de una semana que ya le cambió el año.
Te puede interesar
