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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Digger, la apuesta más arriesgada de Tom Cruise: un magnate del petróleo con el mundo pendiente de un hilo

Dirigida por Alejandro González Iñárritu y rodada en VistaVision, la comedia negra convirtió al actor en el responsable de una catástrofe ambiental en Groenlandia. Riz Ahmed, John Goodman y Sandra Hüller completan el elenco de una producción de entre 160 y 180 millones de dólares que arrancó con unos 20 millones en su primer fin de semana global.

Por Ana Paula AráozCultura y espectáculos · · hace 8 d
Digger, la apuesta más arriesgada de Tom Cruise: un magnate del petróleo con el mundo pendiente de un hilo

Me acuerdo de la primera vez que vi a Tom Cruise colgando de un rascacielos en Mission: Impossible y la sensación de que ese tipo no tenía miedo a nada. Vuelvo a pensar en eso ahora que lo imagino sentado al frente de un escritorio corporativo, con traje gris, mirada calculadora y un desastre ambiental que él mismo desató en un rincón del Ártico. La diferencia es enorme, y por eso la nueva película de Cruise, Digger, funciona como una de esas apuestas que aparecen de tanto en tanto para recordarnos que un actor de su tamaño todavía está dispuesto a incomodarse a sí mismo.

La película es la nueva incursión del mexicano Alejandro González Iñárritu, que vuelve a asociarse con Cruise después de títulos previos muy celebrados en la crítica internacional. En esta oportunidad se aleja del realismo crudo de esas obras para meterse en el terreno de la comedia negra, con situaciones exageradas y un humor que se apoya en lo absurdo para hablar de cosas muy serias: la responsabilidad empresaria, la obsesión por la imagen pública y hasta dónde llega la ambición cuando el negocio se cruza con una crisis global.

Una catástrofe con sello petrolero

La historia presenta a Digger Rockwell, descrito por la propia producción como el hombre más poderoso del mundo. Es el CEO de una operación que explota recursos naturales en Groenlandia y que, en el arranque del relato, provoca el desprendimiento de una masa de hielo gigantesca que avanza peligrosamente hacia el norte de Europa. Ante la magnitud del problema, Rockwell se pone al frente del operativo de rescate, con la humanidad en vilo y, al mismo tiempo, la preocupación constante por cómo lo ve la prensa y cómo queda parada su reputación.

Un equipo de figuras para acompañar al magnate

Para sostener ese mundo en crisis, Iñárritu reunió un elenco de lujo:

  • Riz Ahmed como el doctor Nirav Ganesh, especialista en seguridad ambiental, una de las voces científicas que enfrentan al magnate.
  • John Goodman en el papel del presidente de Estados Unidos, Compton, que reacciona al desastre con todo el peso de la política estadounidense.
  • Sandra Hüller, la actriz alemana que viene de saltar a la fama global con La zona de interés y Anatomía de una caída, en un rol que refuerza el perfil internacional del filme.
  • Michael Stuhlbarg y Jesse Plemons completan el reparto, en papeles secundarios que alimentan el vértigo de la trama.

El guion lleva la firma de Iñárritu junto a Alexander Dinelaris, Nicolás Giacobone y la dramaturga mexicana Sabina Berman, cuatro manos con búsquedas distintas que dialogan en una comedia de enredos. La fotografía quedó en manos del mexicano Emmanuel Lubezki, socio habitual del director, y la producción se filmó íntegramente en VistaVision, un formato analógico de gran formato que le da a la película una textura visual muy particular, casi de otra época.

El estreno y los números

El lanzamiento internacional arrancó el 30 de septiembre de 2026 y la película llegó a las salas de Norteamérica el 2 de octubre, con funciones también en IMAX. En su primer fin de semana, la recaudación se estimó en alrededor de ocho millones de dólares en Estados Unidos y Canadá, y en unos doce millones adicionales en 73 mercados internacionales, lo que arroja un total aproximado de veinte millones de dólares a nivel global. El presupuesto de producción, sin contar la campaña de marketing, se movió entre los 160 y los 180 millones de dólares.

“Siento que vamos a crear algo que la gente quiera volver a ver una y otra vez, y eso siempre ha sido importante para mí.”Tom Cruise

El estreno coincide con un momento curioso en la carrera de Cruise, que dejó atrás las sagas que lo hicieron infinitamente querido por el público masivo, como Mission: Imposible y Top Gun, para meterse en un registro casi caricaturesco de magnate petrolero con panza, modales de CEO y una sonrisa que no termina de tranquilizar a nadie. Esa decisión, por sí sola, ya es un mensaje: Cruise puede seguir haciendo piruetas imposibles en cines de todo el mundo, pero acá elige incomodar, reírse de la épica del héroe de acción y mostrar, también, que el planeta paga las consecuencias de quienes mueven el mundo sin mover la conciencia.

A mí, personalmente, Digger me deja una sensación rara y estimulante a la vez. Por un lado, duele ver cómo se caricaturiza a una industria responsable de buena parte de la crisis climática actual. Por el otro, alivio que Hollywood siga encontrando espacio para la sátira seria, para el humor incómodo, para el cine que incomoda sin perder el entretenimiento. Y si encima lo hace con un elenco así, filmado en VistaVision y con un director capaz de manejar la comedia con la misma precisión con la que antes manejó el drama, entonces estamos ante una de esas películas que vale la pena ir a buscar a la sala, en pantalla grande, antes que se la coma el algoritmo de cualquier plataforma.

AP
Ana Paula AráozCultura y espectáculos

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