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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Dónde comer a pocas cuadras del Movistar Arena: hamburguesas al paso, pizzas para compartir y un ojo de bife para celebrar

Una recorrida por la oferta gastronómica de Villa Crespo, con precios actualizados, direcciones concretas y la mejor franja horaria para combinar mesa y recital.

Por Valentina VilteTurismo y vinos de altura · · hace 15 d
Dónde comer a pocas cuadras del Movistar Arena: hamburguesas al paso, pizzas para compartir y un ojo de bife para celebrar

Te imagino saliendo del Movistar Arena con el cuerpo todavía vibrando después de un recital y esa pregunta inevitable dando vueltas: ¿dónde caemos a comer? Villa Crespo, ese rincón porteño que muchos asocian solo con el estadio, tiene en pocas cuadras una oferta gastronómica que se adapta a casi cualquier bolsillo. Yo lo recorrí varias veces y siempre termino sorprendida: hay desde un balde de hamburguesas para cuatro que sale menos de lo que imaginás hasta una milanesa con muzzarella, morrones asados y panceta que invita a quedarse largo rato en la mesa.

La parada rápida: hamburguesas y sándwiches para seguir de pie

Si lo que buscás es resolver la cena sin sentarte, en Corrientes casi pegado al estadio hay dos paradas seguras. Mr Tasty, en Corrientes 6042, te saca del apuro con una hamburguesa clásica con papas a 11.300 pesos y un balde para cuatro personas a 22.900, ideal si la salida es en grupo. Un poco más allá, a unos 800 metros del Arena, Austin’s, en Darwin 1111, sube un escalón de precio pero también de sabor: la Smoke Special simple está a 16.500 y la doble a 21.400, con papas aparte a 3.500.

  • Mr Tasty (Corrientes 6042): hamburguesa con papas desde 11.300 pesos y balde para cuatro a 22.900.
  • Austin’s (Darwin 1111): Smoke Special simple a 16.500 y doble a 21.400, papas aparte a 3.500.
  • Sanguchito (Corrientes 6026): sándwich de cerdo de cocción lenta en pan de 30 centímetros a 23.900, con nachos.

La mesa para compartir: milanesas, rabas y pizzas que invitan a quedarse

Cuando el plan es sentarse y prolongar la noche, la movida se corre hacia Humboldt y Loyola. Los Bohemios, en Humboldt 502, es de esos bodegones que justifican el viaje. Su milanesa con muzzarella, morrones asados y panceta sale 52.000 pesos y las rabas, 26.000; para el cierre dulce, un flan a 5.500 que entra fácil después de un show. Si la elección pasa por la pizza, Garito Loyola, en Loyola 1184, tiene una mozzarella a 25.000 y una versión con provolone y panceta a 35.000, con fainá clásica a 4.000 para quienes no se aguantan la tentación.

Pescados, mariscos y la opción de mayor presupuesto

Para los que prefieren pescado o quieren algo distinto, en Bonpland 928 está Bar Mercedes, con rabas a 18.000 y langostinos con fumet, manteca y chipotle a 19.000; eso sí, la carta cambia según lo que llegue del mercado, así que conviene preguntar antes de pedir. Condarco, en Dorrego 901, también se anota en esta categoría con pesca curada a 19.000 y un ceviche con torta frita a 20.000 que es casi una declaración de principios. Y si la noche pide celebrarla a lo grande, Asadero, en Fitz Roy 1041, tiene un ojo de bife de 500 gramos a 70.000 pesos y acepta reservas por Woki.

Horarios extendidos y el dato práctico para la vuelta

Un detalle que vale anotar: Condarco atiende hasta la una de la mañana y Los Bohemios extiende su jornada los días de recital, aunque sin horario confirmado, así que conviene consultar antes. En todos los casos, el acceso desde el centro es directo: la estación más cercana es Malabia o Scalabrini Ortiz, y desde la plaza central de Villa Crespo se llega caminando en pocos minutos.

“Después de un show, la mesa funciona como una extensión del recital: por eso los bodegones con porciones para compartir suelen ganar la noche.”Valentina Vilte, Turismo y vinos de altura

Si me preguntás por una recomendación fuera del circuito más obvio, me quedo con Garito Loyola. Es un pueblo chico dentro de la ciudad, donde la pizza a la piedra se hace con paciencia y la fainá cumple su promesa sin pedir permiso. La mejor época para acercarse es en otoño o en primavera, cuando el clima ayuda a caminar las pocas cuadras que separan el estadio de la mesa sin apuro.

VV
Valentina VilteTurismo y vinos de altura

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