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Sábado, 17 de octubre de 2026
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El crudo perforó los USD 100 y recalentó los precios mayoristas: la cuenta de septiembre

La suba semanal del petróleo, superior al 11%, se reflejó con un índice del 3,2% en el INDEC, el registro más alto desde abril. Petróleo y gas aportaron casi el 45% de la variación, mientras las exportaciones energéticas ya acumulan un superávit superior al de todo 2025.

Por Marcela YapuraEconomía · · hace 46 min
El crudo perforó los USD 100 y recalentó los precios mayoristas: la cuenta de septiembre

El precio internacional del petróleo superó los USD 100 por barril al cierre de la semana y volvió a instalarse como una variable decisiva para la dinámica de precios en la Argentina. El crudo Brent acumuló una suba superior al 11% en cinco ruedas y terminó el viernes 16 de octubre por encima de ese umbral, en un movimiento que combina la caída de inventarios en Estados Unidos con la reducción del tránsito marítimo en una zona clave del abastecimiento mundial.

De acuerdo con los datos oficiales, los stocks de crudo en Estados Unidos retrocedieron 8,56 millones de barriles en la semana finalizada el 9 de octubre. En paralelo, el flujo marítimo en una zona estratégica del transporte de energía cayó de 17,15 a 11,62 millones de barriles diarios. La conjunción de ambos factores comprimió la oferta disponible y empujó la cotización al alza, en un contexto donde el mercado mundial se mantiene ajustado.

Vamos a los números: qué dijo el INDEC de septiembre

El Instituto Nacional de Estadística y Censos informó que el índice de precios mayoristas (IPIM) de septiembre registró una suba del 3,2%, la cifra más alta desde abril. Se trata de una aceleración respecto del comportamiento observado en los meses previos y se explica, en gran medida, por el comportamiento de la división petróleo y gas. Según el INDEC, esa división aportó 1,43 puntos porcentuales a la variación mensual, lo que equivale a aproximadamente el 45% del total. La comparación con el año anterior muestra un cuadro más complejo: el IPIM acumula en lo que va del año una suba sensiblemente superior a la registrada en el mismo período de 2025, cuando la cotización internacional del barril se ubicaba en niveles claramente más bajos.

Para los consumidores, el canal más visible del traslado del precio internacional del crudo sigue siendo la nafta y el gasoil. YPF aplica un mecanismo de ajuste parcial que amortigua parte de la suba, aunque no la neutraliza: cuando el barril se mueve con la magnitud que exhibió en la última semana, los surtidores terminan reflejando al menos una porción del incremento. La cadena logística y el transporte de cargas, por su parte, reciben el impacto de forma más paulatina, pero lo transmiten hacia adelante en la estructura de costos.

El otro lado: el superávit energético ya supera al de 2025

La suba del crudo no es solo una noticia para la inflación. Del lado de las cuentas externas, los precios altos favorecen la performance del sector energético argentino. En los primeros ocho meses de 2026, la balanza comercial energética acumuló un superávit de USD 7.834 millones, cifra que ya supera el saldo positivo registrado a lo largo de todo 2025. El dato, que surge de las estadísticas oficiales de comercio exterior, da cuenta del aporte creciente del sector al frente externo y contrasta con la presión que la misma cotización del crudo ejerce sobre los precios internos.

Qué espera el mercado para los próximos meses

De acuerdo con proyecciones de Goldman Sachs Research, el Brent podría ubicarse cerca de los USD 90 por barril hacia diciembre de 2026 y promediar los USD 80 a lo largo de 2027. El banco de inversión anticipa una recuperación gradual del suministro desde la región del Golfo Pérsico y proyecta que el mercado mundial pasaría a registrar superávit a partir del cuarto trimestre de 2026. Según sus analistas, una prima de riesgo cercana a los USD 25 por barril sostiene parte de la cotización actual; una eventual reducción de esa prima, en un escenario de normalización del abastecimiento, podría traducirse en un alivio relativo para los precios locales. Hasta tanto esa normalización no se concrete, el costo del crudo seguirá siendo una variable de peso en la cadena de precios de la industria, el transporte y, por esa vía, en la góndola y el surtidor.

El indicador a seguir

En las próximas semanas, la atención deberá ponerse en dos variables concretas: por un lado, la evolución semanal de los inventarios de crudo en Estados Unidos y del tránsito marítimo en la zona afectada, dado que su normalización marcaría el inicio del alivio; por otro, la dinámica del IPIM de octubre, donde se observará si el peso relativo de petróleo y gas se mantiene o se diluye tras la suba de septiembre.

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