El deterioro de los ingresos y el salto de las canastas empujaron a un tercio de la población por debajo de la línea de pobreza
El Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA registró que el encarecimiento de los alimentos y de los gastos esenciales superó la inflación del primer semestre de 2026 y profundizó la brecha en los hogares de menores recursos.
Cubrir los gastos básicos exigió durante el primer semestre de 2026 una porción mayor de los ingresos familiares, en un escenario en el que las canastas que miden la pobreza subieron por encima de la inflación general. De acuerdo con el análisis del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, la Canasta Básica Alimentaria se encareció 21,6 por ciento y la Canasta Básica Total, que además de los alimentos incorpora otras necesidades como vivienda, indumentaria y transporte, avanzó 19,8 por ciento. Ambos incrementos quedaron por encima de la inflación del período, de 16,8 por ciento.
Presión sobre el presupuesto y caída del poder de compra
La presión sobre el presupuesto de los hogares no provino solamente de los alimentos. El observatorio señaló que los alquileres, las tarifas de servicios públicos y otros pagos difíciles de reemplazar crecieron más que numerosos ingresos familiares, lo que redujo el dinero disponible para comprar comida y para atender el resto de las necesidades básicas.
La consultora LCG cuantificó esa brecha al interior de los hogares pobres: en promedio, sus ingresos familiares cubrieron apenas el 64,1 por ciento de la Canasta Básica Total (LCG). El faltante equivalía a 569.100 pesos mensuales por hogar, expresados a precios de agosto.
Pobreza, indigencia y retroceso laboral
En ese contexto, la pobreza alcanzó al 32,3 por ciento de la población, unos 15 millones de personas. Frente al segundo semestre de 2025, se incorporaron alrededor de 1,9 millones de individuos al umbral de pobreza. La indigencia afectó al 7,5 por ciento, cerca de 3,5 millones de personas, con unas 538.000 más que en el período anterior (UCA).
- Canasta Básica Alimentaria: +21,6% en el semestre.
- Canasta Básica Total: +19,8% en el semestre.
- Inflación general del período: 16,8%.
- Pobreza: 32,3% de la población, unos 15 millones de personas.
- Indigencia: 7,5%, cerca de 3,5 millones.
- Cobertura de la Canasta Básica Total en hogares pobres: 64,1% (LCG).
- Ingreso real registrado: -0,6% mensual en julio y -3,1% interanual (Equilibra).
Vamos a los números del mercado laboral, donde el trabajo registrado perdió peso relativo. El observatorio de la UCA advirtió una disminución de los puestos registrados, acompañada por un aumento de las ocupaciones informales y precarias. A eso se sumó una nueva caída del poder adquisitivo de los salarios formales, que profundizó el cuadro de ingresos insuficientes.
Las estimaciones de la consultora Equilibra muestran que el ingreso real registrado retrocedió 0,6 por ciento mensual en julio y 3,1 por ciento frente al mismo mes de 2025. Para ese cálculo, Equilibra utilizó una canasta actualizada con la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares 2017/18. Comparado con el año anterior, el deterioro es claro y consistente con la dinámica descrita por la UCA.
Perspectivas hacia fines de 2026
Hacia el cierre de 2026, distintos especialistas coincidieron en prever una pobreza relativamente estable, aunque condicionada por la evolución de los salarios y del costo de las canastas. Santiago Poy, investigador del Centro de Investigación y Acción Social, anticipó esa estabilización en la ausencia de cambios importantes en la inflación y en el nivel de actividad. Daniel Schteingart, investigador de Fundar, también proyectó estabilidad ante un escenario de ingresos reales estancados.
Marcela Yapura, Economía, cierra la nota con el indicador a seguir: la evolución real del salario registrado y la dinámica de la Canasta Básica Total, ya que su interacción determinará si la pobreza consigue estabilizarse o vuelve a ampliarse en los próximos meses.
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