El Madrid de los argentinos arrancó la Euroliga con el peor inicio de su historia y el alma en la boca
El Merengue perdió 102-98 ante Hapoel Tel Aviv en Sofía, quedó con 0-3 en el torneo y Campazzo y Deck terminaron en silencio estadístico. Lo que dejó la caída, los números que duelen y la pregunta que sobrevuela al campeón de la Supercopa.
Te lo juro por mi vieja: ver a Tavares cabeceando una bola en el rebote, con esa cara de nene grande que tiene cuando se enoja, ya me había dicho todo. Algo no andaba bien en este Madrid.
El Merengue cayó 102-98 frente al Hapoel Tel Aviv en Sofía, en un partido que se le fue de las manos desde el vestuario y que recuperó en el tercer cuarto, pero que terminó perdiendo desde la línea de libres. La derrota lo dejó con un récord de 0-3 en el arranque de la Euroliga, una marca que el club madrileño nunca había registrado en los 68 años de la Copa de Europa.
Dos argentinos en silencio
Facu Campazzo cerró la noche con 3 puntos y 7 asistencias, mientras que Gabriel Deck apenas sumó un punto. Las estadísticas no mienten: en una noche donde el equipo necesitaba que sus referentes tomaran el control, la contribución de los dos argentinos quedó lejos de lo que se espera de ellos.
Y acá viene el tema. No es solo cuestión de números. Ver a Deck con esa cara seria, mirando el banco después de cada cambio, me hace acordar a esas noches en el Obras de mi juventud, cuando un alero talentoso se sentía chico adentro de un partido grande. Misma sensación.
Un segundo tiempo que no alcanzó
El Hapoel se fue al descanso ganando 63-43, con Zach LeDay haciendo daño desde el perímetro y Bruno Caboclo manejando la pintura. Pero el Madrid salió al tercer cuarto con otra cara: 17 puntos consecutivos en defensa, Tavares castigando en el juego interior, Smith acertando desde afuera, y Maledon con Luwawu-Cabarrot tomando el protagonismo en las penetraciones.
Esa racha puso al Merengue 75-74 arriba. Parecía que el guión se daba vuelta. Pero el último cuarto fue otra historia: ataque que se trabó, defensas que cedieron y un final cerrado desde la línea de tiros libres. Cuatro puntos de diferencia, sabor a derrota y el sinsabor de no poder sostener la reacción.
El dato que duele y la pregunta que queda
- Tres caídas en tres partidos: Dubai, Anadolu Efes y ahora Hapoel Tel Aviv, todas fuera de casa.
- Es la primera vez en la historia del club que pierde sus tres primeros compromisos europeos.
- Apenas doce días separan la Supercopa ganada de este arranque para el olvido.
- El próximo compromiso del Madrid en Euroliga será clave para cortar la racha antes de que el torneo se le escape de las manos.
El Madrid tiene que ajustar lo que mostró en Sofía: la intensidad del tercer cuarto necesita aparecer desde el salto inicial. Porque los jugadores están, el cuerpo técnico está y la jerarquía está. Lo que falta es la constancia que separa a un campeón de un equipo que arranca la temporada dando lástima. Y este equipo, al menos por ahora, está en el segundo grupo.
