El RED-S: cuando entrenar más de lo que se come le pasa factura al cuerpo
Cansancio que no cede, lesiones que vuelven y cambios en el ciclo menstrual pueden indicar un déficit energético poco conocido que afecta a quienes hacen actividad física sin ajustar la alimentación.
Hay señales que suelen pasar desapercibidas durante meses: un cansancio que no se va con el descanso, lesiones que aparecen una y otra vez o una menstruación que se vuelve irregular. Muchas veces se atribuyen al esfuerzo normal del entrenamiento, pero pueden estar vinculadas a un cuadro poco conocido llamado RED-S, o déficit energético relativo en el deporte. Según un estudio de 2026 publicado en el Journal of Science and Medicine in Sport, siete de cada diez atletas femeninas de alto nivel tendrían riesgo de desarrollarlo.
Cuando la comida no alcanza para todo
El síndrome aparece cuando la ingesta de energía no cubre lo que el cuerpo necesita para entrenar y, al mismo tiempo, para sostener sus procesos vitales. Ese organismo tiene que repartir la energía entre dos demandas: el movimiento y funciones como la producción hormonal, la reparación muscular, la salud ósea y el sistema inmunitario. Si la alimentación no alcanza para ambas durante un período prolongado, el cuerpo empieza a resignar recursos, y ahí se instala el RED-S. Aunque las mujeres tienen mayor vulnerabilidad, el problema puede afectar a cualquier persona que aumente su actividad física sin modificar lo que come.
Las señales iniciales
- Cansancio que no cede con el descanso.
- Menor capacidad de concentración y sueño de peor calidad.
- Infecciones más frecuentes y recuperación lenta después del ejercicio.
- Hambre intensa tras un solo día de ingesta insuficiente.
La nutricionista deportiva Amy Stephens advierte que, si este patrón se mantiene durante una semana, se dificulta el desarrollo de músculo y de resistencia. Según explica, recuperar el equilibrio puede llevar entre seis y nueve meses, por eso conviene detectarlo cuanto antes.
Las alertas más graves
Entre los signos más serios aparecen la menstruación irregular o ausente, el dolor al apoyar peso sobre una extremidad y las fracturas por estrés que se repiten. La médica deportiva Amy West, del Northwell Orthopedic Institute, señala que la falta prolongada de menstruación puede afectar la fertilidad. Por su parte, la cirujana ortopédica Elizabeth Matzkin, del Brigham and Women's Hospital, destaca que la adolescencia y la adultez temprana son etapas clave para alcanzar el máximo desarrollo de masa ósea, y que un déficit sostenido en esos años puede derivar en osteoporosis más adelante.
El término RED-S reemplazó en 2014 a la denominación anterior, tríada de la atleta femenina, para incluir a todas las personas activas y no solo a las mujeres competitivas. En cuanto a la prevención, Stephens señala que no conviene saltear comidas, que lo ideal es hacer tres ingestas diarias y que el plato puede dividirse en porciones de proteínas, carbohidratos y vegetales.
