El sol de Tenerife, un millonario con demasiados secretos y dos estrellas que vuelven a cruzarse: así es «En la zona gris», la nueva apuesta de Guy Ritchie
Henry Cavill y Jake Gyllenhaal encabezan una historia de conspiraciones, persecuciones y arenas volcánicas filmada en Canarias. Carlos Bardem se suma al elenco de un filme que confirma la obsesión del director inglés por los mundos de gánsteres y los giros imposibles.
Me imagino la escena aunque todavía no haya visto el filme terminado: una rambla caliente, el mar al fondo, buggies cruzando dunas negras y, por encima de todo, el zumbido de un motor que se acerca a una trampa. Esa postal, que es casi un sueño isleño con olor a azufre, es la puerta de entrada que propone Guy Ritchie con «En la zona gris», su película más reciente, rodada casi de pe a pa en Tenerife y con un reparto que promete.
La dupla protagónica vuelve a ser uno de los grandes argumentos de venta. Henry Cavill, que en los últimos años se movió entre el universo de Superman, el espionaje de «Operación U.N.C.L.E.» — justamente bajo la dirección de Ritchie — y la serie «The Witcher», encarna aquí a un personaje que se mueve en un territorio hostil. A su lado, Jake Gyllenhaal, con su historial de thrillers densos como «Prisioneros» o «Zodiac», aporta esa mirada atormentada que tan bien le sale cuando el guion se pone retorcido. La combinación de los dos, un tipo de físico imponente y otro de mirada desconfiada, es el tipo de yunta que justifica la entrada a la sala.
Un archipiélago bajo el control de un magnate
La historia toma a las Islas Canarias y las convierte en algo más que un decorado bonito: las presenta como un territorio que un millonario misterioso maneja a su antojo. Sobre ese fondo de playas blancas, acantilados y pueblos con ventanas abiertas al Atlántico se cruzan conspiraciones, criminales y ajustes de cuentas a los tiros. En la propuesta no faltan los elementos clásicos del Ritchie más callejero: persecuciones en buggy, explosiones bien coreografiadas, bares donde se cruzan destinos y diálogos filosos que se cocinan a fuego lento antes de detonar.
- Director: Guy Ritchie, responsable de «Snatch», «Operación U.N.C.L.E.» y «Sherlock Holmes».
- Protagonistas: Henry Cavill y Jake Gyllenhaal.
- Elenco de apoyo: Carlos Bardem, entre otros nombres.
- Rodaje: Tenerife, Islas Canarias, como escenario central.
- Género: acción, conspiraciones y crimen.
- Formato: película para cine, en el marco de una agenda que también incluye series como «The Gentlemen», «Mobland», «El joven Sherlock» y la futura «Capital».
Mirando la filmografía completa del director inglés, «En la zona gris» aparece como una vuelta de tuerca a su obsesión de siempre: el submundo de gánsteres, los códigos de lealtad que se rompen en el peor momento, los planes perfectos que salen torcidos. Si en «Snatch» el ring era el boxeo clandestino de Londres y en «Operación U.N.C.L.E.» la Guerra Fría servía de excusa para la picardía, acá el ring se traslada al océano Atlántico, con el viento alisio como banda sonora y lavas recientes como paisaje. Es Ritchie, pero con más horizonte y menos niebla.
Por qué este filme importa, aun sin ser una superproducción
Más allá de la pirotecnia, lo que a mí me seduce de una propuesta así es la idea de volver a ver a dos actores enormes compartiendo cuadro después de tanto tiempo. Cavill viene de mostrar un registro más físico en «The Witcher» y se nota cómodo en el traje de héroe de acción; Gyllenhaal, en tanto, arrastra una camada de personajes moralmente ambiguos que lo prepararon de sobra para meterse en una conspiración canaria. Cuando dos estrellas con ese recorrido se cruzan, algo en la pantalla se enciende aunque la historia sea conocida.
Y,, hay un extra que no quiero pasar por alto: que Canarias aparezca en una megaproducción de Hollywood dirigida por Ritchie no es un dato menor. Significa trabajo para equipos locales, exposición internacional para el archipiélago y la chance de que el público se reencuentre con un paisaje que conoce bien, pero filtrado por la mirada del cine de género. Para mí, que cada tanto extraño las ficciones que se animan a rodar lejos de los estudios, «En la zona gris» ya arrancó ganando solo por haber elegido Tenerife como su patio de juegos. Si después la trama está a la altura de sus nombres propios, lo vamos a confirmar apenas se estrene.
