Entre el Uritorco y el silencio: dos pueblos cordobeses para escaparse y meditar
Capilla del Monte y San Marcos Sierras, separadas por 41 kilómetros, ofrecen cerros, río y espacios de introspección. Una guía con alojamientos, precios de referencia y cómo armar la visita desde Buenos Aires.
Imaginate despertando con el cielo limpio sobre los cerros y la certeza de que nadie te va a pedir nada en las próximas horas. Eso es lo que prometen, cada una a su manera, dos localidades del norte cordobés que se han ganado un lugar en la ruta de quienes buscan algo más que descanso: un poco de pausa mental. Capilla del Monte y San Marcos Sierras están separadas por apenas 41 kilómetros de ruta sinuosa, lo que permite armar una escapada combinando ambas o elegir una como base y dedicarle un día a la otra.
Capilla del Monte, con el Uritorco como compañía
Si llegás desde Buenos Aires, la forma más directa es tomar la Ruta Nacional 9 hasta Córdoba capital y desde ahí continuar por la Ruta Provincial 17, que cruza Jesús María y sigue hacia el norte. Son unos 780 kilómetros en total, que se cubren en alrededor de nueve horas en auto, aunque muchos viajeros optan por el micro desde Retiro hasta la terminal de Capilla del Monte, con servicios diarios de empresas como Sierras de Calamuchita o Ersa.
En Capilla del Monte, una alternativa con nombre propio es el hotel Terrazas del Uritorco, ubicado frente a los cerros Uritorco, Overo y las Gemelas. Allí funciona Inti Puka, un espacio de meditación, yoga y bienestar que se sumó a la propuesta del alojamiento. Su dueña, Clara Christophersen, lleva tres décadas vinculada a este tipo de experiencias en la zona: arrancó con un espacio artesano naturista que hoy funciona como bar de comida consciente, y observa que cada vez más visitantes llegan buscando hábitos saludables y momentos de introspección. Para ella, el magnetismo del Uritorco pesa tanto como la calidad del alojamiento.
Una habitación doble en Terrazas del Uritorco ronda los 80.000 pesos por noche en temporada alta, con desayuno incluido y acceso a Inti Puka, aunque el valor puede modificarse según la disponibilidad y el tipo de tarifa.
San Marcos Sierras, a pie de monte y río
Desde Capilla del Monte, la ruta hacia San Marcos Sierras es corta y se interna en un paisaje que se vuelve más verde a medida que el río Quilpo se acerca. En este pueblo, donde en los años setenta funcionó como punto de encuentro del movimiento hippie argentino, la propuesta pasa por caminar y mirar el cielo.
Gustavo Chiozzini, propietario junto con Marisa Wagner de la hostería Cielo y Tierra, subraya que el monte y el río están al alcance de cualquier caminata, y destaca el silencio como uno de los bienes más escasos que ofrece el lugar. La hostería es vegetariana, tiene piscina, un parque amplio y una sala pensada para meditar. Una noche para dos personas, con pensión vegetariana incluida, se ubica en torno a los 65.000 pesos, aunque el precio varía según la época y la duración de la estadía.
- Capilla del Monte funciona como base cómoda y con más servicios urbanos; desde allí se puede visitar San Marcos Sierras en una jornada completa.
- San Marcos Sierras invita a quedarse varias noches si la idea es caminar, meditar y mirar estrellas sin apuro.
- El verano y los fines de semana largo de otoño concentran la mayor demanda; septiembre y octubre, en cambio, ofrecen temperaturas más templadas y menos turistas.
- Para moverse entre ambos pueblos, lo más práctico es auto particular o remise, ya que el servicio de micros entre localidades es limitado.
Cuándo conviene ir y qué se viene
Si tu prioridad es meditar, la primavera temprana (septiembre y octubre) suele ser el mejor momento: los días son largos, las sierras están verdes y los alojamientos todavía no trabajan a tope. Para caminatas y observación de estrellas, el otoño también es generoso, con cielos despejados y temperaturas agradables. El verano, con su caudal de turistas, conviene reservarlo con anticipación y aceitar la logística del viaje para no perder tiempo en detalles.
La última pregunta que te dejo es la misma del cable original, porque me parece que define bastante el carácter del viaje: ¿qué te tienta más, caminar entre paisajes serranos o dedicarte de lleno a la meditación? Las dos respuestas son válidas y, por suerte, en estas sierras se pueden hacer las dos cosas sin prisa.
