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Miércoles, 21 de octubre de 2026
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Estados Unidos le aplicó el pulgar (digital) a una megarred china de IA y se armó

El Departamento de Estado puso en la lista negra a la aceleradora MiraclePlus y a tres de sus filiales por haber financiado, según dicen, a una startup fundada por un exingeniero de Google condenado por llevarse más de 2.000 páginas de secretos sobre inteligencia artificial. ¿Castigo justo o geopolítica con maquillaje jurídico? Mirá.

Por Ezequiel LamasTecnología · · hace 53 min
Estados Unidos le aplicó el pulgar (digital) a una megarred china de IA y se armó

¿Se acuerdan de las viejas películas de espías, con el tipo copiando microfilms a la luz de una lámpara? Bueno, ahora el espío soy yo con una suscripción a la nube y 2.000 páginas de PDFs. Estados Unidos acaba de cruzar a una de las mayores aceleradoras de startups de China, MiraclePlus, y la metió en la lista negra por una historia que tiene de todo: ingenieros, robots, dinero fresco y, cómo no, un ex empleado de Google condenado por robar secretos. Sí, novela.

¿Qué pasó exactamente?

El Departamento de Estado sancionó a la propia MiraclePlus y a tres de sus filiales. La acusación en pocas líneas: habrían puesto plata en una empresa chica llamada Zhisuan (oficialmente, Shanghai Zhisuan Technology), fundada en 2023 y dedicada a hacer software para entrenar modelos de inteligencia artificial. El fundador de Zhisuan, Ding Linwei, fue condenado este año a un año de prisión por haberse llevado, según la Justicia estadounidense, más de 2.000 páginas de información confidencial de Google mientras seguía empleado ahí. Traducción para el lector de 40 a 60 años que no sigue estos temas: el equivalente en cualquier PyME salteña sería que el muchacho del área de Sistemas se lleve el padrón de clientes a su cuenta personal de Gmail y después monte una consultora con esos datos. Eso, pero con IA.

  • MiraclePlus es una aceleradora china, o sea una especie de Y Combinator: te dan plata, espacio y mentoreo a cambio de una parte de tu empresa. La fundó en 2019 Lu Qi, que pasó por Microsoft y por el gigante chino Baidu, cuando Y Combinator se fue de China y él se quedó con la marca.
  • Según el Departamento de Estado, cuando Ding quiso entrar al programa de incubación de MiraclePlus presentó una solicitud en la que se jactaba, ni más ni menos, de manejar tecnología interna de Google. Imaginate el currículum: aquí dice que sé cosas que no debería saber.
  • Las sanciones pueden significar congelamiento de activos en Estados Unidos y dolores de cabeza para moverse en el sistema bancario internacional, incluido cualquier banco con corresponsales en dólares.
  • MiraclePlus desmintió haber invertido en Zhisuan y dijo que la medida fue una sorpresa, tomada sin aviso. Aseguró que está hablando con las partes para revertir el fallo.
  • Entre las startups que MiraclePlus ayudó están SiliconFlow (infraestructura para que la IA responda rápido) y AgiBot (robots humanoides), ambas en camino a cotizar en la bolsa de Hong Kong.

Acá viene el costado incómodo para el Gobierno estadounidense: Ding no trabajaba solo. La investigación del Departamento de Justicia sostiene que colaboraba en secreto con dos empresas chinas de IA mientras seguía cobrando sueldo en Google. O sea: doble juego. La defensa, claro, tiró la pelota afuera y dijo que esos papeles no encajaban con la definición legal de secreto comercial y que no se probó el daño. Spoiler: no le alcanzó para zafar. Un año de prisión y una mancha que no se saca más.

¿Y qué tiene que ver MiraclePlus en todo esto? Por ahora, una sospecha y un nombre en una lista. Es la primera vez que una aceleradora entera cae en este tipo de sanción por un caso de robo de propiedad intelectual en IA. La firma niega la inversión. Si se confirma que efectivamente la plata no pasó, las sanciones pueden caer como un balde de agua fría sobre una industria china que se cansa de repetir que opera dentro de la ley. Si no se confirma, la novela se vuelve thriller.

Mientras tanto, el mensaje de fondo es bastante claro para cualquiera que mira desde acá, sea desde Buenos Aires o desde una oficina en la calle Buenos Aires de cualquier ciudad del mundo: en inteligencia artificial, la frontera entre el currículum brillante y el delito es muy fina. Sobre todo cuando llevás 2.000 páginas a tu nube personal y después armás tu propia empresa al otro lado del océano. Veremos si MiraclePlus logra sacarse el sambenito o si el caso abre la puerta a más sanciones cruzadas entre Estados Unidos y China. Por ahora, ganó la sospecha.

EL
Ezequiel LamasTecnología

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