Jubilaciones de octubre: con la suba de 1,66%, el haber mínimo de bolsillo queda en 492.676 pesos y el bono cumple 31 meses sin actualizarse
El ajuste previsional de octubre replica la inflación de agosto que midió el INDEC y deja al ingreso mínimo en 492.676 pesos netos una vez descontado el aporte al PAMI, mientras que el refuerzo estatal continúa congelado desde marzo de 2024 y reduce la mejora real a 1,42% para los beneficiarios que dependen de ese complemento.
El sistema previsional argentino aplicará en octubre un incremento del 1,66% sobre los haberes de jubilados y pensionados del régimen general, en línea con la variación que registró el Índice de Precios al Consumidor (IPC) durante agosto, de acuerdo con los datos difundidos por el INDEC. La novedad más sensible del mes, sin embargo, no es el porcentaje formal del ajuste sino el comportamiento del bono de refuerzo que el Estado otorga desde hace dos años y que volvió a quedar fuera de la fórmula de movilidad.
Vamos a los números: cómo queda cada tramo del haber
El haber mínimo bruto ascenderá a 435.748,51 pesos, que con el refuerzo de 70.000 pesos llevan la suma bruta a 505.748,51 pesos. Tras descontar el aporte al PAMI del 3% sobre el haber, el monto neto que percibirán los beneficiarios mínimos quedará en 492.676,05 pesos. En el extremo opuesto, el haber máximo bruto será de 2.932.174,85 pesos y, una vez aplicado el descuento mencionado, el neto llegará a 2.769.316,82 pesos, siempre según los cuadros de cálculo oficiales.
Comparado con septiembre, la suba nominal resulta modesta: representa apenas la mitad de los ajustes previos, que venían acompañando valores cercanos al 2% mensual durante el primer semestre. Para los 2,89 millones de beneficiarios que perciben el haber mínimo más el bono congelado, la mejora efectiva se reduce a 1,42%, un número que describe con precisión la pérdida de poder adquisitivo de quienes más dependen del complemento estatal. El bono, conviene recordarlo, no se actualiza desde marzo de 2024 y cumplirá en octubre su trigésimo primer mes consecutivo sin variación, como señaló la lectura oficial de la movilidad.
Pensiones no contributivas, AUH y asignaciones familiares
El mismo coeficiente de 1,66% alcanza a las pensiones no contributivas. La Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), a la que se accede a los 65 años sin requisitos de aportes, pasará a 348.598,81 pesos; sumando el bono, el ingreso bruto ascenderá a 418.598,81 pesos y el neto, descontado el aporte al PAMI, quedará en 408.140,85 pesos. La pensión por invalidez laboral, equivalente al 70% del haber mínimo, se ubicará en 305.023,96 pesos y, con el complemento, en 365.873,24 pesos en mano.
- Asignación Universal por Hijo (AUH): 156.588 pesos mensuales por cada menor de 18 años y 509.863 pesos por hijos con discapacidad. El 80% se abona de manera mensual y el 20% restante se acumula para un pago anual atado a la presentación del certificado de salud y escolaridad.
- Asignaciones familiares para empleados formales y monotributistas: los valores por hijo menor se ubicarán en cuatro tramos de 78.304, 52.821, 31.949 y 16.486 pesos, según el ingreso total del grupo familiar. El tope familiar para acceder al beneficio será de 6.419.725 pesos y el límite individual, de 3.209.862 pesos.
- Aportes previsionales de autónomos y asalariados: la movilidad también redefine la base de cálculo, con un salario mínimo de referencia cercano a 146.760 pesos y un tope máximo en torno a 4.769.631 pesos, lo que impacta en las contribuciones obligatorias del mes.
En términos técnicos, el esquema mantiene la lógica de la Ley de Movilidad que replica la inflación con dos meses de rezago: la variación de agosto, medida por el INDEC, define el ajuste de octubre. Esa mecánica, vigente desde 2021, sigue siendo la única referencia que reciben los haberes previsionales y las prestaciones sociales, sin cláusulas adicionales que contemplen la pérdida acumulada del poder adquisitivo.
Para los jubilados que perciben el mínimo, el dato de fondo es que el bono congelado licúa la mejora nominal: cuando se compara el ingreso neto total de octubre con el de septiembre, el alza efectiva es de apenas 1,42%, lejos del 1,66% del haber puro. Esa brecha, sumada a 31 meses sin actualización del refuerzo, es la que termina explicando por qué el poder de compra del segmento más vulnerable del sistema cae en términos reales.
El indicador a seguir en las próximas semanas será la inflación de septiembre que difundirá el INDEC, ya que ese número definirá el porcentaje que se aplicará en noviembre y permitirá dimensionar si el haber mínimo más el bono comienzan a recuperar terreno frente a la suba de precios. Mientras tanto, octubre deja una fotografía incómoda: un ajuste formal moderado, un bono que sigue sin moverse y una mejora real que, para los beneficiarios del ingreso mínimo, se aleja del dato oficial.
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