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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La ciudad que se anima a mirar el río: tres kilómetros nuevos del Paseo Costero para celebrar los 122 años de Neuquén

La Municipalidad inaugura este sábado el tramo más ambicioso del Paseo Costero, que ya alcanza 33 kilómetros lineales sobre los ríos Neuquén y Limay. La obra, financiada con fondos propios, incluye un mirador elevado y deja a la ciudad, como dice una funcionaria, de espaldas al río a mirando al río.

Por Delia ChocobarSociedad y comunidades · · hace 36 d
La ciudad que se anima a mirar el río: tres kilómetros nuevos del Paseo Costero para celebrar los 122 años de Neuquén

Me acerco a la ribera del Neuquén una mañana cualquiera de esta semana y ya se ve movimiento: gente que camina, bicicletas que pasan, familias que se sientan en los bancos nuevos a mirar el agua. Falta un par de días para el sábado 12 de septiembre, pero la ciudad entera parece saber que algo grande se viene. Y es que la Municipalidad de Neuquén capital está por estrenar el tramo más ambicioso del Paseo Costero desde que la idea empezó a tomar forma, una obra que se extiende desde la calle Chocón hasta la calle Aguado, en el corazón del barrio Confluencia, y que suma más de tres kilómetros a una red que ya recorre 33 kilómetros lineales sobre las riberas de los ríos Neuquén y Limay.

Una obra que cambia la relación con el río

La historia de Neuquén, dicen los que la conocen de verdad, fue durante décadas la historia de una ciudad que creció de espaldas al río. Las fábricas, las rutas, el asfalto, todo parecía empujar hacia el otro lado. Lo que se hizo en estos años, y lo que se corona ahora con este nuevo tramo, fue exactamente lo contrario: ir ganándole metros al agua, abrirle la puerta al frente fluvial, y devolverle a la gente un lugar que siempre estuvo ahí, nomás escondido detrás de unas vías o un baldío. Por eso este aniversario 122 de la ciudad capital no es un cumpleaños más: es la excusa para cortar cintas en un lugar que cambia la fisonomía del Neuquén para siempre.

El paquete de obras que se entrega al público el sábado incluye pavimentación de la calle vehicular, veredas de hormigón, una bicisenda de concreto asfáltico, iluminación led y mobiliario urbano nuevo. Pero si hay algo que llama la atención apenas uno se acerca es el mirador elevado que se construyó en la proyección de la calle Figueroa, una suerte de balcón sobre el río que se va a volver, me animo a apostar, en la nueva postal obligada de la ciudad. La señalización y la conexión vial en ese cruce son, justamente, los últimos detalles que están quedando listos antes del corte de cintas.

“Con esta extensión la ciudad completa, que estaba de espaldas al río, va a quedar mirando al río.”María Pasqualini, secretaria Jefa de Gabinete de la Municipalidad de Neuquén

La inversión total del tramo fue de 15.000 millones de pesos, una cifra que llama la atención porque sale íntegra de las arcas municipales, sin aportes de la Provincia ni de Nación en esta etapa. Y el dato no es menor en un país donde cada peso que llega del Estado nacional se discute: acá lo decidieron poner ellos, con recursos propios, y salir a mostrarlo.

Cómo llegar y qué se puede hacer este fin de semana largo

Para quien quiera acercarse el sábado, el acceso principal desde el centro de Neuquén capital es por la ribera del río Neuquén, siguiendo la traza que ya viene funcionando del Paseo Costero hacia el sur. El tramo nuevo es apto para caminatas, para andar en bicicleta en familia, para patinar o simplemente para sentarse a mirar cómo se juntan las aguas. El formato es abierto y sin costo de ingreso, lo que lo convierte en una excusa perfecta para el fin de semana largo: cargar la mochila, llevar a los chicos o juntarse con amigos y hacer base a orillas del río.

Porque la idea, me queda claro mientras vuelvo a caminar la ribera, no termina acá. Lo que se viene es completar la traza de punta a punta, sin interrupciones, hasta unir las dos márgenes. Un trámite judicial que se destrabó esta semana habilita la licitación del tramo que bordea la confluencia de los ríos Neuquén y Limay, desde el puente de Balsa Las Perlas hasta el Parque Agreste. Es decir, lo del sábado no es un punto final, sino un eslabón más en una cadena que sigue creciendo. Vuelvo a casa con la imagen de los chicos que pasan en bicicleta y la frase de María Pasqualini dando vueltas en la cabeza: una ciudad que durante años estuvo de espaldas al río, por fin, se da vuelta y lo mira de frente.

DC
Delia ChocobarSociedad y comunidades

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