La cortó el misionero: Oberá se sacó la mufa en Boedo y volvió al triunfo después de cuatro caídas
El conjunto de Misiones se impuso 78-73 sobre San Lorenzo en el Polideportivo, con un segundo tiempo donde Bruno Sansimoni fue el verdugo desde el perímetro. El Ciclón acumula dos derrotas seguidas en su propia cancha.
Bruno Sansimoni levantó la pelota por encima de la cabeza, alineó los pies y clavó un triple que hizo estallar el banco de supletes visitante. Faltaba un mundo todavía, pero el aire en Boedo ya olía a derrota para el Ciclón.
Oberá Tenis Club derrotó 78-73 a San Lorenzo como visitante y, de yapa, se sacó una mochila que cargaba desde hacía rato: cuatro caídas en fila que lo tenían pegado al fondo de la tabla. El triunfo en el Polideportivo Roberto Pando le permite al conjunto misionero sumar sus primeros dos puntos en la Liga Nacional y empezar a respirar otra vez.
Primer tiempo: la visita se plantó y se fue al descanso al frente
El partido arrancó con la visita más despierta. Oberá se plantó 14-9 arriba en el amanecer del juego, con Barrales fino desde el perímetro. San Lorenzo reaccionó rápido: Leonel Schattmann metió tres triples seguidos y le dio vuelta el marcador (18-16) en medio de un ruidoso Polideportivo. Pero los misioneros no se descompusieron. Azpilicueta y Brocal castigaron desde la línea de libres y la visita se fue al vestuario ganando 46-44.
El complemento: Sansimoni tomó la mochila del Ciclón
En el tercer cuarto, el Cuervo apretó con Aguirre y Thornton, pasó al frente 53-48 y pareció acomodarse. Pero apareció el hombre que Oberá necesitaba. Bruno Sansimoni se encendió desde el perímetro, le devolvió la ventaja a los misioneros y dejó el parcial 59-55 a favor del visitante.
El último chico fue palo a palo. San Lorenzo alcanzó a empatar 69-69 y el Polideportivo se prendió otra vez, con la ilusión de un nuevo batacazo local. Pero Oberá, con más calma en el cierre, administró la ventaja y selló el 78-73 final que desató el festejo del banco visitante.
San Lorenzo: segunda caída al hilo en casa
Para el Ciclón fue la segunda derrota consecutiva como local, después de haber caído el viernes frente a Peñarol de Mar del Plata en el mismo escenario. Un arranque preocupante para un equipo que tiene que defender su chapa y que ahora necesita rearmarse rápido.
La Liga no se detiene. Este domingo desde las 20.30, Regatas recibe a Olímpico en Corrientes. Y el lunes a las 21, Independiente de Oliva será local ante Lanús.
¿Puede el equipo misionero sostener este nivel y empezar a trepar en la tabla, o lo de Boedo fue un golpe aislado? El tiempo dirá. Yo, mientras tanto, me quedo con la imagen de Sansimoni levantando la pelota con esa tranquilidad de los que ya vieron ganar miles de partidos.
