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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La mano ensangrentada, la heladera y un Bublik que no se rinde: el kazajo pasó en Shanghai con la cara llena de furia

Alexander Bublik se cortó la mano derecha al golpear una heladera tras perder el primer set, se hizo atender y dio vuelta el partido contra Nakashima. Ahora lo espera Zverev en octavos del Masters 1000 chino.

Por Rodrigo AparicioDeportes · · hace 4 d
La mano ensangrentada, la heladera y un Bublik que no se rinde: el kazajo pasó en Shanghai con la cara llena de furia

Levantó la vista, miró al techo como pidiendo explicaciones, y después descargó toda la bronca contra la raqueta. Una, dos, tres veces contra el piso. La destrozó. Y cuando se dio vuelta para volver al banco, todavía con la adrenalina a mil, soltó un puñetazo contra una heladera que estaba ahí, a mano. El golpe le abrió la mano derecha. Le brotó sangre. Tuvo que parar, llamar al médico, vendarse y volver a entrar. Y todavía así ganó. Eso fue lo que hizo Alexander Bublik este martes en el Masters 1000 de Shanghai, donde terminó festejando un pase a octavos que, a esta altura del partido, parecía imposible.

Me acuerdo de una vez en la cancha de Ferro, en un cinco set cualquiera, que un jugador le pegó un cabezazo a su propia mochila después de perder un game. Todos nos miramos. La diferencia es que Bublik no le pegó a una mochila, le pegó a una heladera, y se cortó. Pero lo que pasó después fue lo que dejó a todos con la boca abierta: con la mano vendada, el kazajo se repuso, ganó el segundo set con autoridad y se llevó el tercero en otro tie-break.

Cómo se cocinó el partido

  • El primer set se le escurrió a Bublik, que desperdició dos chances de quedarse con el parcial y cayó en el tie-break por 7 puntos a 6, con un revés paralelo de Nakashima que lo dejó masticando bronca.
  • La reacción fue inmediata: rompió la raqueta contra el piso y, minutos después, se cortó la mano derecha al pegarle un puñetazo a una heladera. Necesitó vendaje médico para seguir en cancha.
  • Con la mano vendada, dio vuelta el segundo set con autoridad y se lo llevó por 6-3, mostrando un nivel que parecía improbable después del episodio.
  • El tercer set fue palo a palo y se definió en otro tie-break, esta vez a favor de Bublik por 7-5, para cerrar el partido en dos horas y media.

El resultado final fue 6-7 (7), 6-3 y 7-6 (5). Y no es un dato menor: para el kazajo de 29 años, número 22 del ranking, es la primera vez que llega a los octavos de final en Shanghai, después de salidas tempranas en 2019, 2024 y 2025. Había llegado al torneo chino tras una eliminación rápida en el ATP 500 de Beijing, aunque en su debut acá había superado al checo Tomas Machac.

Lo que viene ahora es otra historia. Del otro lado lo espera Alexander Zverev, segundo del mundo, que viene de ganarle a Quentin Halys por 6-4, 6-7 (8) y 6-3. La pregunta que sobrevuela el Masters 1000 es si Bublik puede sostener este nivel con la mano derecha vendada o si la furia le dura hasta el jueves. Contra un top 2 no hay margen para otro golpe a la heladera.

RA

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