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Viernes, 16 de octubre de 2026
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La masacre de la calle Mendoza vuelve a la pantalla: Barreda cobra vida en una película que se propone mirar al asesino sin copiarle el rostro

Amazon Prime Video suma un thriller psicológico construido sobre los meses previos al cuádruple crimen de La Plata. La directora Daniela Goggi evita el retrato físico y se concentra en el hombre que se sintió desautorizado. La semana completa la oferta con una comedia de acción misionera, un terror peruano-argentino y un documental muy personal sobre la epilepsia.

Por Ana Paula AráozCultura y espectáculos · · hace 49 d
La masacre de la calle Mendoza vuelve a la pantalla: Barreda cobra vida en una película que se propone mirar al asesino sin copiarle el rostro

Me acuerdo de la primera vez que escuché el nombre de Ricardo Barreda de manera adulta, ya con edad de sentarme frente a un diario y entender la diferencia entre un morbo pasajero y una tragedia enquistada en la memoria de un país. Fue mucho antes de este filme que ahora nos ocupa, cuando el caso todavía se contaba en las redacciones como una postal del horror doméstico argentino de los noventa. Por eso me parece justo empezar esta nota reconociendo que la nueva película que llegó a Amazon Prime Video no inventó el espanto: lo revisitó, le puso tiempos de ficción y le pidió a Luis Machín que lo encarnara sin disfrazarse.

En noviembre de 1992, el odontólogo platense mató a su esposa, a sus dos hijas y a su suegra en el domicilio familiar de la calle Mendoza. Cuando lo detuvieron, dijo sentirse harto de las humillaciones que, según él, le infligían las cuatro mujeres de la casa. En 1995 lo condenaron a prisión perpetua; años más tarde, el beneficio del 2x1 y su buena conducta lo pusieron bajo arresto domiciliario con apenas diecisiete años cumplidos de pena, hasta que murió internado en un hogar de ancianos. Esa lámina fría, casi administrativa, es la puerta de entrada que eligió Daniela Goggi para reconstruir el período previo al múltiple crimen.

Una familia a punto de vaciarse

La película, simplemente titulada Barreda, trabaja sobre los meses en los que la casa se quedó a punto de quedarse en silencio. Una hija iba a casarse y mudaría; la otra también planeaba irse. La mamá y la abuela, mientras tanto, conversaban sobre la posibilidad de vender la propiedad ante lo que se veía venir: un nido vacío encabezado por un patriarca que no iba a tolerar que le desarmaran el mundo a martillazos. Goggi articula lo que el propio odontólogo relató en sus distintas declaraciones con lo que las pruebas del expediente permiten sospechar, y construye un thriller de Interior con aire de comedia grotesca muy porteña, donde la amenaza no es un desconocido que entra por la ventana sino el dueño de casa que se niega a apagar la luz.

Luis Machín compone al protagonista sin perseguir la verosimilitud física. No hay peluca ni prótesis: lo que el actor busca, y consigue, es el perfil del hombre que siente peligrar su autoridad cotidiana. A su alrededor, Carla Peterson, Maite Lanata y Margarita Páez dan cuerpo a las mujeres de la familia, mientras que Paola Barrientos se pone en la piel de una amiga del odontólogo cuyas teorías esotéricas, cuenta el filme, terminaron de alimentar el estado mental del asesino en los meses previos al múltiple crimen. La banda sonora mezcla a Mozart y Wagner con Banana Pueyrredón, una yuxtaposición que a esta cronista le sonó deliberada: como si el film quisiera decir que en esa casa la música culta y la música popular convivían, igual que convivían los discursos del doctor y los de su amiga mística, hasta que la pólvora lo calló todo.

Misiones, Iquitos y un documental sobre la epilepsia completan la cartelera

  • “Lu & Pau”, de Nicanor Loreti, con Jazmín Stuart y Lorena Vega. Dos mujeres asaltan una financiera para juntar plata y sobornar a un fiscal que tiene presa a una tercera amiga. La huida se complica cuando el auto empieza a fallar, ellas discuten entre sí y la policía se acerca. La comedia de acción fue filmada en El Dorado y Puerto Esperanza, en Misiones, y mantiene buen ritmo, aunque los diálogos se estiran más de lo necesario en algunos tramos.
  • “La niña del azüar”, coproducción peruano-argentino-española ambientada en Iquitos. El escritor Javier Veldázquez Varela adapta uno de sus propios relatos, inspirado en leyendas locales sobre apariciones y desapariciones. Veldázquez, nacido en esa ciudad amazãnica, ya había firmado el guión de la película de terror más taquillera del cine peruano; aquí regresa al género con conocimiento de la mitología regional.
  • Un documental sobre la epilepsia narrado en primera persona por su propio director, que recorre su convivencia cotidiana con la enfermedad y la manera en que condiciona sus decisiones laborales, sociales y familiares.

Tengo que decirlo con la franqueza que le debo a quien me lee: ver Barreda no es una experiencia liviana, pero tampoco es una postal de morbo fácil. La película de Goggi elige mostrar la violencia en sus bordes previos, en esas cenas donde alguien ya decidió y los demás todavía no lo saben, y deja que la imagen del disparo pertenezca a la imaginación de cada uno. A mí, como espectadora de cuarenta y tantos, me dejó con la sensación de haber entendido algo que los titulares de los noventa apenas rozaron: que las masacres domésticas casi nunca nacen de un estallido, sino del silencio largo de una casa donde alguien ya perdió, sin hacer ruido, las llaves de su propia autoridad.

AP
Ana Paula AráozCultura y espectáculos

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