Laprovíttola la rompió toda: nueve triples, MVP y a la fila con la Copa bajo el brazo en la Supercopa Endesa
El base argentino volvió a Badalona y se dio el gusto de humillar a Barcelona con 31 puntos y una actuación histórica. La Penya se quedó con la Supercopa y él se llevó todos los premios.
Levantó la pelota con una mano como si fuera una aceituna y la mandó a guardar desde nueve metros. Otra vez. Y otra. Y otra. Nicolás Laprovíttola se plantó en la final de la Supercopa Endesa como quien vuelve a su casa después de un exilio largo, se sacó las ganas y le ganó a Barcelona 101-87 con la camiseta de Joventut, esa que tenía en el ropero pero hacía siete años que no se ponía en serio.
Para mí, que lo vi gambetear incontables veces en nuestras canchas, lo que pasó en el otro lado del Atlántico tiene una explicación simple: cuando un jugador vuelve al club que lo vio nacer y le toca enfrentar justo al que lo echó, la mano no tiembla. Se transforma. Y eso fue lo que vimos en la final.
Un partido para enmarcar
- 31 puntos para el base argentino, con 9 de 13 en triples.
- 7 asistencias para manejar a un equipo entero.
- MVP del torneo y nuevo récord de triples en una Supercopa.
- Joventut campeón y Barcelona mirando desde abajo.
Los nueve triples son la frutilla del postre. Es la nueva marca para un partido de la Supercopa, dejando atrás los seis que había metido Pablo Prigioni allá por 2008, otro argentino que sabía lo que era hacer sudar a las defensas europeas. La coincidencia tiene gusto a revancha histórica: dos bases nacionales, dos records, dos generaciones que se dan la mano con el tiempo.
El regreso a Badalona y la despedida forzada de Barcelona
El contexto era picante. Laprovíttola llegó a Barcelona en 2021, ganó la Copa del Rey 2022 y la Liga Endesa 2022-23, y se pasó cinco temporadas defendiendo esos colores. Hasta que el club decidió no renovarle contrato. La salida dolió. Y él mismo lo blanqueó después de levantar la Copa: «Me costó muchísimo asimilarlo este verano, pero son cosas que pasan y uno tiene que seguir».
“Estaba mucho más motivado de lo que Sekulic pensaba.”Nicolás Laprovíttola
Sekulic, el entrenador de Barcelona, hizo lo que puede hacer un técnico que ve cómo le desarman el partido en su propia cara: reconocer el fenómeno. «Era misión imposible defenderlo», tiró el DT montenegrino, con esa mezcla de bronca y resignación que se les escapa cuando el rival tiene la puntería encendida.
Un torneo entero en modo figura
El de la final no fue un partido aislado. En la semifinal contra Baskonia ya había avisado con 27 puntos y 10 asistencias. Sumando las dos presentaciones, cerró la Supercopa con 58 puntos y 14 triples, todo récord para una misma edición del torneo. Es decir: no le alcanzó con romper la marca de Prigioni en un partido, también se cargó la acumulada de la competencia.
Para Joventut, el título significa volver a gritar campeón en un contexto donde hacía falta. Para Laprovíttola, fue la mejor manera de cerrar el capítulo Barcelona y empezar el de Badalona con el pecho inflado. Los próximos partidos de la Penya en la Liga Endesa van a servir para confirmar si esta noche en la Supercopa fue un esporádico o el arranque de algo más grande. Por ahora, que disfruten: esto se gana una vez y se cuenta toda la vida.
