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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Lizzie Borden llega a Netflix con el debut más bajo de la saga Monstruo, pero con un personaje que atrapa desde el primer hachazo

La nueva entrega de la antología de Ryan Murphy se ubica primera en sesenta países con 12,1 millones de visualizaciones, aunque queda por debajo de las cifras iniciales de Jeffrey Dahmer, los Menéndez y Ed Gein. Para esta cronista, la propuesta rescata a una mujer que la historia quiso condenar antes del juicio.

Por Ana Paula AráozCultura y espectáculos · · hace 23 d
Lizzie Borden llega a Netflix con el debut más bajo de la saga Monstruo, pero con un personaje que atrapa desde el primer hachazo

La imagen es potente y abre la serie como una advertencia: una mañana tranquila en Fall River, Massachusetts, dos golpes secos contra la madera y una casa que nunca volvió a ser la misma. Así empieza Monstruo: La historia de Lizzie Borden, la nueva entrega de la antología creada por Ryan Murphy e Ian Brennan para Netflix, que tiene a Ella Beatty como protagonista absoluta y que promete remover el mito de la llamada loca del hacha, esa mujer que en 1892 fue la única sospechosa del asesinato de su padre y de su madrastra, Andrew y Abby Borden, ejecutados a hachazos en su propia casa.

Una antología que ya tiene historia propia

Quien venga siguiendo la saga sabe que no es la primera vez que Murphy se mete en la cabeza de un asesino célèbre. La primera entrega, centrada en Jeffrey Dahmer, debutó con 22 millones de visualizaciones y marcó un piso altísimo para esta colección de true crime de autor. Después llegaron los hermanos Lyle y Erik Menéndez, con 12,3 millones en su estreno de 2024, y más tarde Ed Gein, con 12,2 millones. La de Lizzie Borden se queda en 12,1 millones, la cifra más baja de las cuatro, aunque la distancia con las dos anteriores es muy chica y habla más de meseta que de fracaso.

Del otro lado de la pantalla lo que se ve es un despliegue muy cuidado: ocho episodios con el ADN visual de la franquicia, esa mezcla de reconstrucción de época, flashbacks psicológicos y lecturas contemporáneas de casos que la prensa amarilla de su época resolvió en titulares antes de que hablara la Justicia. Beatty carga con un papel difícil porque Lizzie es, a la vez, víctima y sospechosa de un caso que nunca se esclareció del todo, y la serie trabaja esa ambigüedad sin buscar un veredicto fácil.

Los números del debut y la opinión de la crítica

Más allá de las visualizaciones, Netflix difundió que la serie se ubicó primera en 60 países durante su primera semana, un dato que confirma el efecto franquicia de esta antología. Sin embargo, la puntuación de la crítica en Rotten Tomatoes, un 42% de valoraciones positivas, la deja como la segunda entrega peor recibida por la prensa especializada, solo por encima de los Menéndez. Es un recordatorio útil para los espectadores: el número de visualizaciones mide el ruido, el porcentaje de la crítica mide la conversación, y acá ambos indicadores cuentan historias distintas.

Para dimensionar el fenómeno, vale comparar las cifras de estreno: Dahmer abrió con 22 millones de visualizaciones, los Menéndez con 12,3 millones, Ed Gein con 12,2 millones y Lizzie Borden con 12,1 millones. Cuatro historias, dos años de recorrido en la plataforma y un arco que pasó del impacto inicial a una meseta donde cada nueva entrega pelea por sostener el interés de un público que ya sabe qué esperar.

Por qué mirar Lizzie Borden igual

Digo esto como espectadora que se dejó tentar por el primer capítulo en una noche de domingo: la serie vale la pena aunque sea la menos taquillera del grupo, porque vuelve sobre un personaje que la historia condenó antes del juicio y le devuelve agencia a una mujer que pasó del crimen pasional al chisme de tabloide. Lizzie no es Dahmer ni los Menéndez, y la serie lo sabe: trabaja el deseo, la clase social, el puritanismo de la pequeña burguesía de Nueva Inglaterra y la manera en que una sociedad patriarcal le arma un caso a una hija incómoda. Si te interesan las historias basadas en hechos reales, esta entrega es un buen lugar para volver a la saga o para entrar por primera vez.

Así que ya sabés: ocho capítulos, Lizzie Beatty como Lizzie, Ryan Murphy otra vez moviendo la cámara entre flashbacks y diarios, y un debut que, sin ser el más alto de la franquicia, igual la dejó primera en 60 países. Para mí, alcanza y sobra para una semana de buen maratón.

AP
Ana Paula AráozCultura y espectáculos

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