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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Mariana Nannis, desde Marbella: "Soy su mamá, siempre voy a ser su mamá"

La ex de Claudio Caniggia habló de su relación con Alex, reveló que aún no conoce a su nieta Venezia y le mandó un mensaje encendido de aliento a Charlotte, que compite en un reality: "Traé la copa a Marbella".

Por Ana Paula AráozCultura y espectáculos · · hace 42 d
Mariana Nannis, desde Marbella: "Soy su mamá, siempre voy a ser su mamá"

Imaginate la escena: una terraza en Marbella, con la brisa del Mediterráneo entrando de a ratos, y Mariana Nannis atendiendo el teléfono con esa mezcla de mamá de toda la vida y mujer acostumbrada a que cada palabra suya termineconvertida en titular. Del otro lado de la línea, una radio argentina que le pregunta, una y otra vez, por el mismo tema que a ella, se le nota, le pesa: la distancia con su hijo Alex Caniggia. Y ella responde, con la voz calmada pero firme, como quien ya explicó lo mismo cien veces y está dispuesta a explicarlo cien más.

Porque la historia entre Mariana y Alexander es de esas que la prensa viene siguiendo desde hace años, con idas y vueltas, con fotos compartidas y luego silencios largos, con declaraciones cruzadas y cenas que nunca terminan de confirmarse. Esta vez, Nannis eligió un tono que muchos: el de la madre que no va a dar el primer paso, pero que tampoco cierra la puerta. "Con Alexander, yo qué sé, ahí está, es mi hijo, va a ser mi hijo siempre", arrancó, casi como quien enumera lo obvio.

La frase que lo resume todo

Cuando le preguntaron qué pasaría si Alex decidiera volver a buscarla, la respuesta fue corta y sin dobleces: "Cuando él se quiera acercar, yo acá estoy, soy su mamá". Y para que no quedaran dudas, la repitió, como grabándola a fuego: "Siempre voy a ser su mamá". Ahí está, me parece a mí, la síntesis de todo: la decisión del acercamiento queda, en sus palabras, exclusivamente del lado de él.

Y sí, claro que lo extraña. Eso también lo dijo, sin vueltas, cuando le consultaron de manera directa: "Obviamente que lo extraño, es mi hijo". Lo separó, además, de cualquier reproche y lo puso en un lugar que a mí, como lectora y como oyente de estas historias, me resulta imposible no entender: "¿Qué madre no extraña a un hijo?". La frase, dicho sea de paso, la redondea y la deja a salvo de cualquier lectura agresiva.

“Cuando él se quiera acercar, yo acá estoy, soy su mamá. Siempre voy a ser su mamá.”Mariana Nannis

La nieta que todavía no conoce

Hay un dato que, si uno lo piensa un segundo, duele: Nannis todavía no conoce a Venezia, la hija de tres años que Alex tuvo con la bailarina Melody Luz. Ella lo admite sin dramatizar, pero también sin esquivarlo: "Sí, obvio, es mi nieta, obviamente quiero conocerla". Eso sí, aclaró que la presentación no depende de ella: la conocerá "el día que los demás me la quieran presentar". Otra vez la misma lógica: la pelota, en su relato, está del lado de su hijo.

  • Dice que lo extraña "porque es mi hijo", pero no da el primer paso para el acercamiento.
  • Confiesa que todavía no conoce a Venezia, la hija de Alex y Melody Luz.
  • Califica de "barbaridades" a los rumores sobre su relación con sus hijos.
  • Con Charlotte, en cambio, el vínculo está activo: la llamó durante el reality y la alentó a ganar.
  • Le propuso una "pijamada" en el Hotel Palace de Madrid cuando termine el programa.

Charlotte, la otra hija, y un reality de por medio

Mientras la pulseada con Alex queda en punto suspensivo, con Charlotte Caniggia la cosa es otra. Está participando en un reality y Nannis la llamó desde España para darle aliento, con un mensaje que repitió más de una vez, como marcándole el objetivo: "Tenés que ganar, Charlotte". Le pidió, además, bancar la convivencia con el resto: "Aguantate a todas las locas y ganá, Charlotte, vamos, si vos podés". Del otro lado, Charlotte contestó con la misma temperatura: "Siempre ganadora, mamá, como vos me enseñaste".

El cierre fue casi una invitación a festejar antes de tiempo. "Venite y hacemos pijamada en el Hotel Palace, en Madrid", le propuso, y remató con una frase que, a esta altura, ya es marca registrada de Nannis cuando habla de sus hijos: "Traé la copa a Marbella". Mientras tanto, los rumores que circulan sobre la familia los despachó con una carcajada y una frase que también sirve como declaración de principios: "Dicen cada barbaridad... ¿Vas a creer todas las barbaridades que dicen? Imposible".

Una madre que espera, sin claudicar

Si me preguntan a mí, lo que más me queda de esta charla no es tanto lo que Nannis contó, sino cómo lo contó. Hay una posición clara: no va a perseguir a su hijo, no va a forzarlo, no va a mendigar un llamado. Pero tampoco se esconde detrás del orgullo ni del rencor. Lo extraño, dice, y lo dice convencida. Lo quiero conocer a mi nieta, dice, y lo dice sin rencores. Es, me parece, la postura de una mujer que aprendió que, a veces, en los vínculos familiares, lo único que queda es esperar del lado correcto de la puerta, con la luz encendida y la llave lista, por si alguien decide abrir desde afuera.

AP
Ana Paula AráozCultura y espectáculos

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