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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Mario Boskis: tener un propósito y conservar los afectos puede hacer más larga y mejor la vejez

El cardiólogo conversó sobre los hábitos que favorecen la longevidad y repasó los cuidados para enfrentar el invierno sin descuidar la prevención de las infecciones respiratorias que más golpean a los adultos mayores.

Por Delia ChocobarSociedad y comunidades · · hace 30 d
Mario Boskis: tener un propósito y conservar los afectos puede hacer más larga y mejor la vejez

Lo veo cada vez que entro a un consultorio en pleno julio y me cruzo con don Mario, un paciente de toda la vida que llega con el termo bajo el brazo porque tiene previsto, antes de pasar a controlarse la presión, pasar a buscar a su nieto por la escuela y después sentarse un rato en el bar de la esquina a charlar con los vecinos del edificio de enfrente, y entonces uno entiende, charlando con él, que esa rutina que parece tan simple, tan de todos los días, es en realidad el motor que lo mantiene de pie, y es también, ni más ni menos, lo que el cardiólogo Mario Boskis acaba de poner en palabras cuando le preguntan de qué se trata envejecer bien, porque para el especialista la respuesta es tan concreta como esa escena que acabo de describir y que se repite, con distintos protagonistas, en miles de hogares del país.

Boskis, a quien conozco de cruzarnos en jornadas médicas y de leerle columnas sobre corazón y envejecimiento, sostuvo que sostener un propósito de vida, conservar amistades, seguir concurriendo a esos lugares donde uno se siente parte y mantener la comunicación con la familia, todo ese entramado de lazos y actividades, ayuda a evitar el aislamiento y funciona como un sostén cotidiano que, según su mirada, puede favorecer la longevidad de los adultos mayores, una afirmación que él mismo enmarca en una idea que le gusta repetir y que toma del concepto japonés de ikigai, esa noción que podríamos traducir como la razón por la que uno se levanta a la mañana y que, traducida al castellano rioplatense, suena casi como tener un motivo para abrir la puerta y salir.

Qué dijo Boskis sobre la vida activa y los vínculos

El especialista aclaró que la posibilidad de seguir adelante con una actividad depende, en cada caso, de lo que el cuerpo permita, y dejó una advertencia que a mí, como periodista que habla con lectores grandes, me parece central y que vale la pena subrayar: la edad por sí sola no debería ser motivo suficiente como para abandonar aquello que genera bienestar, porque el riesgo de quedarse en casa sin hacer nada, agregó, termina siendo muchas veces más peligroso que el de exponerse a un resfriado, una afirmación que, claro está, no significa tirar la prudencia por la ventana sino, justamente, combinarla con los cuidados que el invierno vuelve indispensables.

Los cuidados frente a las infecciones respiratorias

Porque sí, el invierno tiene su capítulo propio en esta conversación, y Boskis lo desgrana con la misma paciencia con la que yo lo escucho a él cada vez que hablamos de adultos mayores, ya que empieza por recordar que en esta época del año se combinan dos factores que nunca fallan: por un lado, una mayor circulación de virus respiratorios, y por el otro, más tiempo compartido en ambientes cerrados, de modo que estar en esos espacios con personas que están cursando una infección aumenta de manera concreta las posibilidades de contagio, y es ahí, en ese punto exacto, donde aparecen las recomendaciones que el médico repite para que cada uno las haga propias en su vida diaria.

  • Usar barbijo ante la presencia de síntomas respiratorios, para reducir la posibilidad de transmitir una enfermedad a los demás.
  • Lavarse las manos al llegar a casa o al trabajo y antes de comer, por la transmisión de microorganismos que ocurre a través del contacto con superficies.
  • Consultar al médico de cabecera sobre las vacunas que corresponden en cada caso, ya que es el profesional que conoce los antecedentes y los factores de riesgo del paciente.
  • Tener presente las vacunas que el especialista mencionó como relevantes en esta etapa: la antigripal, la antineumocócica y la protección frente al virus sincicial respiratorio.
  • Prestar atención a las bajas temperaturas, porque el frío puede disminuir el movimiento de las cilias, esos pequeños filamentos que ayudan a retirar secreciones de las vías respiratorias, y entorpecer así un mecanismo de defensa del propio cuerpo.
“La edad por sí sola no debería llevar a abandonar aquello que genera bienestar; la posibilidad de seguir con una actividad depende de lo que permita el cuerpo.”Mario Boskis, cardiólogo

Volver a salir, volver a encontrarse

Entonces pienso otra vez en don Mario saliendo del consultorio con el termo bajo el brazo, en su nieto esperándolo en la puerta de la escuela y en la mesa del bar de la esquina donde los vecinos ya le guardan un lugar, y me parece que la mejor forma de cerrar esta nota es decir, con la misma franqueza con la que Boskis la planteó, que envejecer no se trata de quedarse quieto esperando que el cuerpo diga que no, sino de combinar los cuidados que la medicina recomienda con esos pequeños actos que nos recuerdan que seguimos siendo parte de algo, porque al final, y esto es lo que el especialista quiso dejar dicho y lo que a mí, como periodista y como lectora que también va sumando años, más me resonó, tener un motivo para salir y alguien con quien encontrarse puede ser, literalmente, una razón para vivir más y, sobre todo, para vivir mejor.

DC
Delia ChocobarSociedad y comunidades

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