Monopatines eléctricos públicos en Neuquén: la nueva forma de moverse por el centro que se desbloquea con el celular
La capital neuquina licita la llegada de cien vehículos que se alquilan por aplicación, se rastrean por satélite y se estacionan sin anclaje; la primera etapa funcionará antes del verano con una tarifa que rondará los 1.100 pesos por hora.
Son las diez de la mañana en una esquina céntrica de Neuquén capital y un grupo de vecinos se detiene a conversar sobre la novedad que promete cambiar la rutina de los traslados cortos: monopatines eléctricos públicos que se desbloquean con el teléfono, se pagan por hora y se pueden dejar apoyados en la vereda cuando uno termina su viaje, sin necesidad de atarlos a un poste ni de devolverlos a una estación fija. La escena todavía es virtual, porque los rodados aún no circulan, pero el proceso administrativo que los traerá a la calle ya está en marcha y avanza con la expectativa de que las primeras unidades estén rodando antes de la temporada estival.
Cómo es el sistema que se licita en la Municipalidad
El gobierno municipal abrió la licitación para sumar cien monopatines eléctricos a la oferta de movilidad urbana, un esquema que se apoya en una aplicación de celular y en la geolocalización permanente de cada vehículo. Según detallaron fuentes del Ejecutivo local, ya se presentó al menos una empresa interesada en proveer los rodados, desarrollar el software y hacerse cargo del mantenimiento. La firma que resulte adjudicataria tendrá sesenta días desde la firma del contrato para terminar la aplicación y desplegar los primeros treinta monopatines, en lo que funcionará como una prueba piloto antes de completar el lote completo.
El funcionamiento, tal como lo describe la coordinadora Administrativa e Institucional de la Municipalidad, Noelia Rueda Cáceres, es bastante sencillo y se parece al de otros servicios que ya operan en grandes ciudades del mundo. El usuario descarga la aplicación, se registra, busca el monopatín más cercano en un mapa, escanea el código QR que el vehículo lleva impreso y paga una tarifa para destrabarlo. Cuando se acaba el tiempo contratado o el rodado sale del cuadrante habilitado en la zona céntrica, el sistema lo bloquea en el acto y el motor deja de responder.
“Si alguien lo levanta y lo saca de ese cuadrante, eso se va a reportar a la policía y ahí comienza un trabajo de recuperación.”Noelia Rueda Cáceres, coordinadora Administrativa e Institucional de la Municipalidad de Neuquén
Requisitos para subirse, normas de circulación y elementos obligatorios
- Tener al menos dieciséis años; los usuarios de diecisiete y dieciocho deberán presentar los datos de Mi Primera Licencia, mientras que los mayores de esa edad tendrán que registrar su licencia de conducir vigente.
- Llevar casco y chaleco reflectivo en todo momento, ya que el servicio no los provee y la ordenanza vigente los exige como condición para circular.
- Mover exclusivamente por bicisendas o ciclovías; donde no existan, se podrá rodar por la calzada, siempre por la derecha y respetando las normas de tránsito.
- Estacionar en cualquier vereda dentro del área permitida, sin anclaje, y verificar que el rodado quede firme para no obstruir el paso de los peatones.
Cuánto costará y por qué la experiencia con las bicis públicas marca el camino
Sobre el precio, Rueda Cáceres adelantó que la tarifa será apenas superior a la de las bicicletas eléctricas públicas que ya funcionan en la ciudad y que, según el material difundido por la comuna, rondará los 1.100 pesos por hora. La funcionaria reconoció que la experiencia acumulada con esas mismas bicis fue la que permitió diseñar este nuevo paso, porque la vigilancia por satélite que se les instaló redujo de manera sensible los episodios de vandalismo a partir del tercer mes de operación. Aquella misma tecnología de rastreo permanente será la que, en teoría, disuada a quienes piensen en llevarse un monopatín más allá de los límites del centro, ya que el sistema alertará de manera automática a la policía y se pondrá en marcha un operativo de recuperación. En la vereda, mientras tanto, los vecinos vuelven a mirarse con la misma sonrisa de quien sospecha que, antes de que termine el verano, la postal de la ciudad incluirá un enjambre de rodados detenidos en cualquier esquina, listos para que el próximo usuario los destrabe con un simple movimiento de pantalla y se pierda otra vez entre las calles neuquinas.
