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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Neuer regaló dos goles y Bayern se volvió de Augsburgo con las manos vacías

El arquero alemán cometió un blunder a los cinco segundos y otro en el segundo tiempo. El equipo de Múnich igualó 2-2 sobre la hora y quedó relegado en la Bundesliga, con el Dortmund de líder.

Por Rodrigo AparicioDeportes · · hace 5 d
Neuer regaló dos goles y Bayern se volvió de Augsburgo con las manos vacías

A Manuel Neuer se lo vio en el arranque parado con la pelota en los pies, tranquilo, como quien se acomoda en el banco de la plaza un domingo a la tarde. Pateó con el empeine, quiso gambetear a Fellhauer y terminó firmando el gol más rápido de la historia en la cancha del Augsburgo. Cinco segundos. Lo que tarda un aplauso en apagarse en la Popular visitante.

El visitante tenía con qué revertirlo: Kane arriba, Olise y Díaz como socios. Pero entre los tres puntas y el arco se interpuso el propio arquero, otra vez. A los nueve del segundo tiempo, Saibari empató con un derechazo tras asistencia del inglés. La alegría duró poco: Brackelmann avanzó desde el fondo, sacó un zurdazo, Neuer no pudo aguantar y Ribeiro empujó el rebote para el 2-1 del local. Dos errores, dos goles en contra. Jarro frío para quien lleva años siendo un seguro.

Cómo se desmarcó el Augsburgo

  • Con presión alta desde el pitazo inicial, aprovechando la confianza de Neuer con la pelota en los pies.
  • Con transiciones rápidas y el contragolpe como recurso principal, lastimando cada vez que el Bayern perdió la marca.
  • Con jerarquía física en el área: cabecearon en cada centro y forzaron los dos tantos ligados a errores del arquero.

Sobre el final, cuando el reloj ya quemaba, Kane se escapó por la izquierda y tiró un centro rastrero. Brown, que había entrado hace unos minutos, empujó de zurda y selló el 2-2. Empate con sabor a derrota para el Bayern, que venía de ganar todo y ahora mira la tabla con gestos de fastidio.

Yo lo vi en mi cabeza y me acordé de aquellos partidos en los que los delanteros nuestros se equivocaban en el área chica y el centrodelantero, con la lengua afuera, los miraba como diciéndoles qué hiciste, hermano. Neuer gesticuló después de cada fallo, se señaló, se hizo cargo. Pero en el fútbol no alcanza con pedir perdón: hay que atajar.

El Dortmund, que el viernes igualó 2-2 con Werder Bremen, manda con 13 unidades. Bayern quedó abajo y deberá esperar a la próxima fecha, otra vez de visitante, para reencontrarse con el arco ajeno. Mientras tanto, la pregunta queda flotando: un error temprano, ¿le puede comer la cabeza a un arquero durante noventa minutos? Anoche, en Augsburgo, la respuesta fue sí.

RA

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