Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Portada › Vida ›
Vida /

Neuquén abre las puertas de su geografía a más de dos mil jubilados con Huella Mayor, el turismo pensado para que nadie se quede sin conocer su propia tierra

El estadio Ruca Che fue testigo de un lanzamiento con más de 1.200 personas mayores llegadas de toda la provincia: pasajes, alojamiento, comida y compañía para recorrer desde la cordillera hasta la costa. La inscripción es colectiva, exige cinco años de residencia neuquina y se canaliza a través de centros de jubilados, municipios y asociaciones civiles.

Por Delia ChocobarSociedad y comunidades · · hace 19 h
Neuquén abre las puertas de su geografía a más de dos mil jubilados con Huella Mayor, el turismo pensado para que nadie se quede sin conocer su propia tierra

Eran cerca de las diez de la mañana en el estadio Ruca Che de la ciudad de Neuquén cuando más de 1.200 personas mayores, muchas de ellas con gorritos de paño y pañuelos al cuello pese al sol de la meseta, empezaron a acomodarse entre las tribunas para escuchar de qué se trataba aquello que el ministro Lucas Castelli presentaba como un programa hecho para acompañarlas de la mano por la provincia. La escena, que mezcló aplausos, algún que otro abrazo emocionado y la presencia de delegados de centros de jubilados de los cuatro puntos cardinales del territorio, marcó el lanzamiento oficial de Huella Mayor, la nueva propuesta de turismo social que el gobierno neuquino pone en marcha para que los adultos mayores que nunca tuvieron la chance de recorrer Neuquén puedan finalmente hacerlo, en colectivo, con todo pago y con alguien del programa cuidándolos a cada paso.

Quién puede viajar y cómo se anotan

La letra chica del programa es bastante clara y se aleja del esquema individual al que muchos estaban acostumbrados. Para sumarse a Huella Mayor hay que tener 60 años cumplidos, acreditar al menos cinco años de domicilio continuo en la provincia, presentar una ficha de salud con valoración de autonomía y declarar qué tipo de apoyos se necesitan durante el recorrido, desde una dieta especial hasta un bastón o un acompañante permanente. La inscripción no se hace de manera personal: los interesados tienen que agruparse a través de un centro de jubilados, un municipio, una comisión de fomento o una asociación civil, que es la que termina oficiando de nexo con la organización.

Ese formato grupal, según remarcaron las autoridades durante el acto, apunta a dos cosas bien concretas: por un lado, garantizar que ningún abuelo o abuela quede afuera por no tener acceso a internet o a la información oficial; por el otro, reforzar el tejido de las organizaciones de la sociedad civil que vienen sosteniendo la vida comunitaria en los pueblos chicos del interior neuquino. Los centros de jubilados, que en la provincia funcionan como verdaderos centros sociales, vuelven a quedar en el centro de la escena como articuladores de un derecho.

Los destinos: del volcán a la costa

El mapa de Huella Mayor es, en los papeles, una pequeña recorrida por casi todas las regiones de Neuquén, lo que le da al programa un perfil marcadamente federal dentro de la propia provincia. Los contingentes semanales, que según estimaron las autoridades alcanzarán a más de 2.000 personas a lo largo del año, incluyen paradas termales como Copahue y Caviahue, destinos cordilleranos como Villa Pehuenia, San Martín de los Andes y Huinganco, pueblos del norte como Las Ovejas, Manzano Amargo y Varvarco, el paso obligado por Villa El Chocón para los que nunca vieron el lago desde abajo, y también Las Grutas, sobre la costa atlántica rionegrina, para los que prefieran el ruido del mar.

“El objetivo es acompañar y llevar de la mano a cada neuquino mayor que no haya conocido todavía la provincia en la que vive.”Lucas Castelli, ministro de Trabajo y Desarrollo Humano

Cada salida está pensada para que nadie tenga que poner la mano en el bolsillo: el programa contempla el traslado en colectivo desde el punto de encuentro, el alojamiento cuando corresponde, las cuatro comidas diarias, la asistencia durante todo el recorrido y un cronograma de actividades programadas en cada destino, que van de caminatas suaves por senderos aptos hasta visitas guiadas a hosterías, circuitos y propuestas recreativas articuladas con prestadores turísticos locales. La organización corre por cuenta del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano, que coordina con un elenco bastante amplio de organismos provinciales y privados, entre ellos el Instituto de Seguridad Social del Neuquén, NeuquenTur, el Ente Provincial de Termas, el Instituto Provincial de Juegos de Azar y la cadena de alojamientos Melewe.

Durante el acto en Ruca Che, mientras la pantalla gigante mostraba fotos de los destinos que están por venir, se sortearon los primeros dos grupos que viajarán en los próximos días, lo que arrancó una sonrisa cómplice entre varios de los presentes. Yo los vi, sentados en la popular, sacando el numerito que les había tocado en la entrada y mirando al escenario con una mezcla de ilusión y de incredulidad, como si todavía no terminaran de creer que después de tantos veranos trabajando, criando hijos y sosteniendo familias enteras, el Estado neuquino les estuviera diciendo, en buen criollo, que ya es hora de que disfruten un poco de lo suyo. Por eso, mientras afuera del estadio el viento patagónico empezaba a levantar tierra sobre la calle, adentro se respiraba una suerte de justicia postergada: la de miles de jubilados y jubiladas que por fin van a poder conocer, en grupo y con todos los cuidados, esa provincia enorme y diversa que les viene dando la espalda durante demasiado tiempo.

DC
Delia ChocobarSociedad y comunidades

Te puede interesar