Neuquén se prepara para una semana bajo el agua: la alerta amarilla se extiende hasta el viernes
El Servicio Meteorológico Nacional emitió un aviso por tormentas intensas que abarca desde la Confluencia hasta los valles del sur provincial. Se esperan acumulados de entre 10 y 20 milímetros, granizo ocasional y ráfagas de hasta 35 kilómetros por hora.
Son las seis de la mañana en Neuquén capital y la ventana del dormitorio todavía muestra el cielo encapotado que anticipó el parte de las 5.41. En el café de la esquina, los parroquianos comentan, mate de por medio, que el alerta amarilla que llegó desde Buenos Aires no es para tomarse a la ligera. Y tienen razón: el Servicio Meteorológico Nacional acaba de activar un aviso por tormentas que se extiende, al menos, hasta el viernes por la mañana, con lluvias intensas, granizo ocasional y ráfagas de viento que complicarán varias jornadas en buena parte de la provincia.
El organismo prevé que la mañana de este lunes arranque con cielo cubierto, una mínima de 11 grados y algunos chaparrones dispersos en la zona de los valles, pero hacia la tarde la situación se va a complicar. Las tormentas serán de intensidad variable, con lluvias abundantes en períodos cortos, granizo ocasional y vientos que podrían alcanzar los 35 kilómetros por hora. Los acumulados de precipitación se ubicarían entre 10 y 20 milímetros, aunque en puntos específicos esos valores podrían superarse.
Zonas alcanzadas por el aviso
- Confluencia, este y oeste de Añelo, este de Pehuenches
- Picún Leufú, este de Loncopué, este de Picunches
- Este de Ñorquín, sur de Chos Malal y sur de Minas
- Catán Lil, Collón Curá, Zapala y zonas bajas de Aluminé, Huiliches y Lácar
El nivel amarillo en la escala del organismo no es un detalle menor: indica fenómenos con capacidad de generar daños y de interrumpir de manera momentánea las actividades cotidianas. Por eso, desde el Servicio Meteorológico Nacional recomiendan seguir de cerca las actualizaciones diarias, ya que el aviso puede modificarse o extenderse según cómo evolucionen los sistemas.
Las lluvias no se van a quedar solo en el lunes. El parte oficial extiende las precipitaciones hasta el viernes por la mañana, con temperaturas similares a lo largo de la semana y algunas pausas temporarias entre un sistema y otro. El martes, por ahora, no presenta un alerta activo y se espera una mínima de 12 grados, en lo que parece ser un breve respiro antes de que el agua vuelva a ganar protagonismo.
Para entender por qué Neuquén viene cargando tanta nube, alcanza con mirar el pronóstico trimestral que el organismo elaboró a fines de septiembre. Allí se anticipaba que el noroeste patagónico tendría mayor probabilidad de lluvias por encima de lo habitual durante el trimestre octubre-diciembre, con temperaturas medias dentro de valores normales. Eso no significa que cada semana vaya a llover sin parar, aclaran desde el organismo, pero sí explica por qué la región se mantiene bajo alerta de manera recurrente en lo que va de la primavera.
“El alerta amarilla implica fenómenos con capacidad de daño y riesgo de interrupción momentánea de actividades habituales. El seguimiento de los avisos diarios sigue siendo la herramienta principal para planificar actividades.”Servicio Meteorológico Nacional
Mientras el termómetro marque cerca de 17 grados de máxima y la llovizna golpee los parabrisas, en Neuquén capital y en las localidades del interior la rutina se acomoda como puede. Sacosásticos a mano, desagües limpios, cubiertas revisadas y, sobre todo, paciencia: porque entre mate y mate, los vecinos de la Confluencia y de los valles saben que hasta el viernes el paraguas va a ser un compañero inseparable. Y que después de la tormenta, como siempre, saldrá el sol patagónico para secar lo que el cielo dejó.
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