Octubre llega con boletos y peajes más caros en la Ciudad: cuánto saldrá moverse desde el jueves 1
El boleto mínimo de colectivo trepará a $920,48 y el viaje en subte pasará a $1.817. También se ajustan el premetro y los peajes porteños, con descuentos y beneficios que se mantienen vigentes.
Los usuarios del transporte público y los automovilistas que circulan por las autopistas de la Ciudad de Buenos Aires afrontarán desde el jueves 1 de octubre una nueva tanda de aumentos que modificará la estructura de gastos en movilidad. La actualización alcanza al subte, al premetro, a las líneas de colectivo metropolitanas y a los peajes porteños, con disparidades según el servicio, el recorrido y la modalidad de pago. De acuerdo con la información oficial, el ajuste se aplicará de forma simultánea en todas las tarifas reguladas por la jurisdicción.
Vamos a los números. El boleto mínimo de colectivo pasará de $887,99 a $920,48, lo que representa un incremento cercano al 3,7% respecto del valor vigente hasta fines de septiembre. La suba se enmarca en el esquema de actualización periódica que la Ciudad aplica sobre las tarifas del servicio, con el objetivo —según argumentan las autoridades— de mantener el equilibrio económico del sistema y cubrir los costos operativos de las empresas concesionarias.
Cómo quedan las tarifas del colectivo
La nueva grilla para los colectivos de jurisdicción porteña contempla cuatro tramos de distancia, cada uno con su valor específico. Hasta los 3 kilómetros, el pasaje costará $920,48. Para recorridos de entre 3 y 6 kilómetros, el importe ascenderá a $1.022,81. Quienes deban trasladarse entre 6 y 12 kilómetros abonarán $1.101,59, mientras que los viajes de entre 12 y 27 kilómetros —el tramo más largo contemplado— llegarán a $1.180,44. La forma de pago seguirá marcando diferencias: con la tarjeta SUBE se aplicarán los valores por tramo, en tanto que los pagos realizados mediante otras tarjetas o la tecnología NFC (contactless, es decir, sin contacto físico con la tarjeta o el teléfono) tendrán una tarifa promedio. Comparado con el año anterior, cuando el boleto mínimo se ubicaba en niveles sensiblemente más bajos, el incremento acumulado refleja el proceso de recuperación tarifaria que el distrito viene implementando desde 2024.
Subte y premetro: nuevos valores con descuentos para pasajeros frecuentes
En el subterráneo porteño, cada viaje pasará de $1.753 a $1.817. Sin embargo, el valor de bolsillo para muchos usuarios será inferior gracias al esquema de descuentos por frecuencia que se mantiene vigente. Quienes superen los 20 viajes mensuales obtendrán una bonificación del 20%; al llegar a los 30 viajes, el descuento ascenderá al 30%; y a partir de los 40 viajes, la reducción el 40%. De esta manera, el precio final dependerá del consumo acumulado de cada pasajero a lo largo del mes.
El premetro, por su parte, registrará uno de los ajustes más pronunciados: el pasaje saltará de $635,95 a $1.011,16, lo que implica una variación cercana al 59% en términos nominales. Esta suba obedece, según fuentes oficiales, a la convergencia tarifaria con el esquema general del subte. Se mantendrán, además, los beneficios asociados a la Red SUBE, que alcanzan a jubilados y pensionados, personas con discapacidad, estudiantes y docentes, entre otros grupos contemplados en las tarifas especiales.
Peajes: cuánto pagarán los autos en hora pico
Los automovilistas que utilizan las autopistas porteñas también verán modificados los valores de los peajes en la franja horaria de mayor demanda. En las autopistas Perito Moreno y 25 de Mayo, el importe para los automóviles pasará de $6.671,74 a $6.785,16. En la autopista Illia, en tanto, la tarifa subirá de $2.773,69 a $2.820,85. Los nuevos valores corresponden exclusivamente a esa categoría vehicular y a la franja horaria pico, por lo que los montos podrán variar en otros horarios o para otros tipos de vehículos.
En síntesis, el cuadro tarifario que regirá desde el 1 de octubre configura un escenario más costoso para quienes dependen del transporte público o circulan por las autopistas urbanas, aunque con mecanismos de compensación —como los descuentos por frecuencia en el subte y los beneficios de la Red SUBE— que moderan el impacto para los usuarios con mayor uso o para los sectores con tarifa social. El indicador a seguir, en las próximas semanas, será la evolución de la demanda en cada modalidad y la posible respuesta del Gobierno porteño frente a eventuales cuestionamientos por el nivel de los aumentos acumulados durante 2025.
