Peppa Pig crece y suma dos incorporaciones que reordenan la rutina de la familia Cerdito
La undécima temporada de la serie animada llega el 7 de septiembre con George con pérdida auditiva moderada y la llegada de Evie, la nueva beba de la familia. El nuevo showrunner, Adam Redfern, repasa cómo se diseñaron los cambios y por qué, a más de veinte años del debut, la cerdita más famosa del Reino Unido sigue enganchando a los chicos.
Son las cinco de la tarde en una pantalla cualquiera y Peppa Pig lleva más de veinte años ocupando esa franja con la misma voz chillona y el mismo guardarropa rosa. El 7 de septiembre, sin embargo, la rutina se altera: George aparece con pérdida auditiva moderada y la familia Cerdito abre la puerta para recibir a Evie, la beba que completa el cuadro después de dos décadas. La responsable creativa de este giro es nueva, aunque el personaje ya es un clásico.
El productor que tomó las riendas se llama Adam, y se presenta como un fan de toda la vida de la serie antes de detallar su recorrido profesional, que incluye pasos por Las aventuras de Paddington y Go Jetters, ambas producidas por Astley Baker Davies y Jetpack respectively. Redfern asumió hace algunos meses la conducción creativa y arrancó con una pregunta concreta: qué hacer cuando ya se llevan emitidos más de cuatrocientos episodios y la protagonista parece decirse todo lo que tenía que decir.
Una protagonista imperfecta que sigue ganando
La respuesta, según el propio Adam, Redfern, está en la protagonista misma. Peppa es, dice, una cerdita imperfecta que se entromete en todo lo que pasa a su alrededor, se muestra curiosa y termina cada capítulo aprendiendo a portarse mejor. Esa combinación de torpeza y aprendizaje sería, según el showrunner, la fórmula secreta detrás de la vigencia del programa: cuando los chicos se ven en ella, también se ven en la posibilidad de mejorar.
“Es imperfecta, se mete de cabeza en las situaciones, es curiosa y es muy fácil identificarse con ella.”Adam Redfern, showrunner de Peppa Pig
George y la pérdida auditiva, con asesoramiento británico
El arco de George se construyó con el acompañamiento de la Sociedad Nacional de Niños Sordos del Reino Unido, y desde ese asesoramiento llegó una advertencia que el equipo tomó como punto de partida: no hay dos personas que vivan la pérdida auditiva de la misma manera, así que las historias escritas para el personaje fueron pensadas para ser accesibles y adaptarse a la comprensión de chicos en edad preescolar. La dirección creativa de Redfern se preocupó por mostrar la diversidad de experiencias que conviven bajo ese mismo diagnóstico.
Por qué una beba en una familia que parecía completa
La llegada de Evie responde a otra lógica. La familia Cerdito tenía una dinámica establecida, con dos hijos que ya demandaban atención, y la irrupción de una beba desordena todo lo que parecía firme. Adam Redfern lo explica como un reflejo que atraviesa a los padres: Mamá Cerdita y Papá Cerdito quedan agotados criando a tres chicos, y esa escena es la que muchos adultos reconocen en su propia casa, tengan o no un tercer hijo. La vuelta de la serie por el universo de la crianza masiva es, según el propio showrunner, una manera de seguir interpelando a las familias que miran desde el sillón.
Tabletas, pantallas y demás decisiones de redacción
También hay guiños más terrenales. Mamá Cerdita y Papá Cerdito aparecen en situaciones donde le piden a Peppa que deje la tableta para salir a jugar, un detalle que Adam Redfern vincula con el tiempo de pantalla que ocupa el contenido infantil: un capítulo de Peppa Pig tiene que justificar el rato que los chicos le dedican, dice, entregando calidez, humor y valores concretos. La undécima temporada llega entonces con dos incorporaciones visibles y una declaración de intenciones menos evidente: el programa que enseñó a varias generaciones a manejar la frustración se permite, ahora, ser un termómetro de los debates que las familias tienen en la mesa.
