Pergolini reconvirtió el sótano de su programa en una galería de vinilos que respira cambio
El conductor diseñó e imprimió los soportes de los discos en 3D, armó una selección ecléctica que va de Spinetta a Nirvana y de Babasónicos a Barry Manilow, y avisó que las tapas van a ir rotando emisión tras emisión
Dicen que un estudio de radio es un poco como un living ajeno al que entrás sin permiso, y el sótano desde el que Mario Pergolini conduce No preguntes por Rusia empieza a parecerse a ese rincón de la casa donde uno acumula los discos que le marcaron la vida. En la última emisión, el fondo del escenario amaneció vestido de portadas: vinilos de todos los tamaños, colores y procedencias sostenidos por una estructura que el propio Pergolini fabricó con una impresora 3D. Lo contó con esa mezcla de orgullo de bricoleur y de curator musical que lo viene caracterizando en esta temporada 2026, y la promesa fue concreta: "Los vamos a ir cambiando".
La selección, lejos de responder a un canon único, parece un mapa caprichoso de la memoria sonora de cualquiera que haya crecido escuchando rock en Buenos Aires. En las filas superiores conviven Peluson of milk, de Luis Alberto Spinetta, con Fore!, de Huey Lewis & The News. Más allá se acomodan Pink Floyd, Manu Chao y Babasónicos, y como piezas de museo bien iluminadas, un laserdisc de Prince y una edición japonesa de Nirvana, esos caprichos importados que para los que peinamos canas son casi reliquias sagradas.
Un recorrido que va de los Stones a Los Piojos
Cuando la cámara se detiene en las filas inferiores, el catálogo se vuelve todavía más generoso y desordenado, que es como tienen que ser estos archivos. Aparecen Catupecu Machu, The Velvet Underground, The Rolling Stones, Los Tipitos y hasta un Barry Manilow que rompe el estereotipo y suma una cuota de romanticismo setentoso. Siguen Los Piojos, AC/DC, Daniel Melingo, La Renga, Foo Fighters, Viejas Locas, Ataque 77 y Fito Páez, una mezcla de generaciones que va de las adolescencias de los ochenta a las pibas y los pibes que hoy tienen treinta y tantos.
El cambio no pasó desapercibido dentro del equipo. Fue Nico Etevenaux, el columnista, el que reparó en la intervención y preguntó por el sector que flanquea a una figura de un Stormtrooper de Star Wars, uno de los tantos objetos de cultura pop que ya formaban parte de la ambientación. Tras el ida y vuelta, Etevenaux reconoció los vinilos y comentó la disposición de los soportes; Pergolini entonces confirmó la autoría de la instalación y repitió la idea central: las tapas van a rotar, de manera que el fondo del estudio nunca termine de ser el mismo.
“Los vamos a ir cambiando”Mario Pergolini
El sótano sigue siendo el mismo, pero se resignifica
Más allá de los discos, la estética general del lugar se mantiene reconocible: las paredes oscuras, las luces azuladas, una guitarra colgada, el sillón desde el que Pergolini conversa con sus invitados, una mesa auxiliar, una lámpara de pie y un mueble con equipos y objetos de colección que ya forman parte del ADN visual del ciclo. En otra pared sigue firme la estantería con discos compactos, como un recordatorio de que acá se viene a hablar de música con todas las letras, pero también con todos los formatos.
Lo interesante, y ahí me permito la opinión, es que Pergolini tomó lo que él mismo había llamado un "sótano prestado" con limitaciones para recibir invitados y lo convirtió en una suerte de museo vivo, en constante mutación. Imprimir los propios soportes, además, le da al proyecto una cuota de oficio que se nota: no es un decorado comprado en un catálogo, es un objeto hecho a medida, como un mueble a medida, y eso se siente cuando uno mira la pantalla. Personalmente, me quedo imaginando qué otras combinaciones de tapas nos esperan en las próximas emisiones, porque con un anfitrión que ama a Spinetta tanto como a Barry Manilow, el repertorio promete no aburrir nunca.
- Mario Pergolini sumó al fondo de No preguntes por Rusia una estructura exhibidora de vinilos cuyos soportes fabricó con una impresora 3D
- La selección incluye artistas argentinos como Spinetta, Fito Páez, Babasónicos, Los Piojos, La Renga, Viejas Locas y Ataque 77, junto a nombres internacionales como Pink Floyd, Nirvana, Prince, The Rolling Stones y Foo Fighters
- Entre las piezas destacadas se mencionan un laserdisc de Prince y una edición japonesa de Nirvana
- El conductor adelantó que las tapas irán rotando emisión tras emisión sin necesidad de desmontar la estructura
- La ambientación del estudio subterráneo se completa con una guitarra, un sillón, una mesa auxiliar, una lámpara de pie, una figura de Stormtrooper de Star Wars y una estantería con CDs
Una pregunta para el lector
Y ahora me toca preguntar a mí, como tantas veces Pergolini le pregunta a su público: si tuvieras que armar una pared de discos en tu propia casa, ¿con qué cinco portadas empezarías? Porque, como se vio en el sótano de No preguntes por Rusia, la elección dice más de uno que cualquier currículum.
