Ronaldo se fue enojado y Messi se fue aplaudido: dos despedidas que cuentan historias opuestas
Portugal le ganó 2-1 a Noruega en la Nations League, pero el portugués pasó todo el partido en el banco y luego dejó la concentración. Del otro lado, en el Monumental, el argentino convirtió un penal, dio dos asistencias y se despidió con su familia en la cancha.
Lo de Cristiano me dejó con la boca abierta. Lo vi en la tribuna del do Dragão, parado con los brazos cruzados, haciendo gestos de calentamiento durante media hora como quien calienta el motor de un auto que no va a arrancar. Portugal le ganaba 2-1 a Noruega por la Nations League y el Bicho no pisó la cancha ni un minuto. Después, se levantó y se fue directo de la concentración.
La versión del jugador
El portugués habló a través de un comunicado y tiró la pelota al corner: dijo que había arreglado con el entrenador Jorge Jesus jugar treinta minutos y que la promesa no se cumplió. Por eso decidió marcharse. También contó que tanto la Federación Portuguesa como el cuerpo técnico le habían pedido que se quedara en el seleccionado, pero para él ya estaba todo dicho. Cerró su mensaje con una frase que sonó a descargo: Créanme, esta es la pura verdad.
Mientras tanto, del otro lado del Atlántico, en el Monumental, la escena fue otra. La Pulga se despidió de la Selección con la camiseta puesta, como tiene que ser. Convirtió un penal, repartió dos asistencias y se dio el lujo de tener a sus tres hijos adentro de la cancha, mientras la madre y la Antonela miraban desde las tribunas. Me acuerdo de haber ido a la cancha de chico y ver a mi viejo con los ojos húmedos cuando Maradona se despedía. Esto fue parecido, pero con otro clima: más familiar, más sereno.
Dos carreras, dos despedidas distintas
- Ronaldo ganó la Eurocopa 2016 con Portugal y mantiene su postura de seguir en el seleccionado.
- Messi volvió tras su retiro de 2016 y levantó la Copa América 2021, el Mundial 2022 y la Copa América 2024.
- El portugués terminó su jornada disconforme con el entrenador; el argentino se fue ovacionado por la gente.
- Los dos comparten el récord de títulos continentales, pero la forma de cerrar este capítulo los muestra en veredas opuestas.
La pregunta queda picando: qué lugar debería tener un acuerdo entre un técnico y un jugador a la hora de repartir los minutos. Porque si la palabra no vale, el vestuario se rompe. Ronaldo eligió hacer pública la diferencia y marcharse; Messi eligió hablar adentro de la cancha y dejar que la pelota cuente lo suyo. El próximo partido de Portugal en la Nations League y el de Argentina en la próxima fecha FIFA van a ser la primera prueba para ver cómo siguen estas dos historias, que se cruzaron sin cruzarse en una misma noche de selecciones.
