Santero le metió dos carreras en fila y le descontó la mitad de la ventaja a Canapino en el TN
El mendocino quedó a 44 puntos del Titán tras ganar en Oberá y Río Cuarto. Quedan tres fechas, 147 puntos en juego y una definición que podría ser histórica: nunca se cruzaron en la última carrera con chances los dos.
Lo vi levantando el puño dentro del Virtus antes de bajarse en Río Cuarto y entendí que la cosa venía en serio. Julián Santero encadenó dos victorias al hilo en el Turismo Nacional Clase 3, se subió al segundo puesto del campeonato y le metió un hachazo de 32 puntos a la diferencia que le llevaba Agustín Canapino. De 76 a 44 en dos carreras. Así, de un plumazo.
El cambio de equipo le dio aire
Después de la fecha de El Villicum, el mendocino estaba cuarto y miraba la punta desde lejos con el GR Competición. Se pasó al Ambrogio Racing, se subió al VW Virtus y todo empezó a acomodarse. En Oberá ganó con 34 kilos de lastre encima. En Río Cuarto, con 36. Es decir, corrió las dos finales más pesado que sus rivales y las ganó igual. Eso dice más que cualquier número.
- Quedan 147 puntos en juego repartidos en tres fechas.
- San Martín y Concordia entregan 42 unidades cada una.
- El cierre en Viedma reparte 63 puntos, la final más jugosa del calendario.
- Las tres competencias serán sin lastre, una ventaja extra para Santero.
Una definición que nunca existió entre ellos
Lo más rico de esta pelea es lo que nunca pasó. El Titán y Santero vienen corriendo juntos en categorías nacionales desde 2014, cuando los dos se pusieron el buzo del equipo oficial Peugeot en el TC2000, en un plantel que también tenía a Néstor Girolami. Desde entonces, se cruzaron en mil carreras, pelearon campeonatos, se repartieron podios, pero jamás llegaron a la última fecha con los dos con chances matemáticas de gritar campeón. Ni en el TC, ni en el TC2000, ni en el Turismo Nacional.
Canapino fue dos veces campeón en TC2000 con el Cruze, en 2016 y 2021. Santero fue subcampeón en 2022 y 2023, pero en ambas oportunidades Leonel Pernía había liquidado el título antes de la última. En el TC, Santero llegó con chances al cierre de la Copa de Oro en 2020, 2023 y 2024. En 2020, Canapino ya estaba afuera. En las otras dos, el Titán no corría la Etapa Regular porque estaba en IndyCar. Así de curiosa es la historia: los dos siempre corrieron, pero nunca coincidieron en la photo finish.
Ahora la cosa cambió. Canapino manda con el Cruze y con la experiencia de siempre. Santero llega con dos victorias consecutivas y con un auto que, sin lastre, puede dar el zarpazo. Quedan tres fechas y la pregunta que me hago cada vez que paso por la tele y veo el clasificador: ¿se va a dar, esta vez, la definición que el Turismo Nacional todavía no tuvo entre estos dos? Yo me juego: la próxima parada es San Martín, y ahí vamos a empezar a averiguarlo.
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