Saltar al contenido
Viernes, 16 de octubre de 2026
Actualidad y noticias, al instante
Tecnología /

¿Y si la próxima vez que vayas al súper a las tres de la mañana ya no haya nadie reponiendo las góndolas?

En Dinamarca, robots humanoides ensayan ocupar el turno noche en los supermercados. Mover paquetes de yerba a las dos de la mañana, pero sin mate: con inteligencia artificial y un operador humano guiando cada gesto.

Por Ezequiel LamasTecnología · · hace 4 d
¿Y si la próxima vez que vayas al súper a las tres de la mañana ya no haya nadie reponiendo las góndolas?

¿Te pasó de ir al súper a cualquier hora y encontrar todo impecable? No es magia: es alguien repallando góndolas con la misma sonrisa cansada desde las seis de la mañana. En Dinamarca se cansaron de buscar esa sonrisa y ahora prueban otra cosa: robots humanoides que hagan el trabajo de noche, mientras vos dormís y ellos, bueno, tampoco duermen pero al menos no cobran sueldo.

¿Por qué reponer estanterías es tan importante (y tan pesado)?

Reponer estanterías, o sea, ir metiendo paquetes de galletitas, latas de tomate y botellas de agua en el lugar correcto, ocupa entre el 40 y el 50 por ciento de la jornada de un empleado de supermercado. Traducido al cristiano: la mitad del turno de un pibe se va en levantar cosas, identificar dónde van y acomodarlas. Miles de veces. Es el trabajo que nadie quiere hacer y, justamente por eso, el primero que alguien quiere automatizar.

La cadena minorista más grande de Dinamarca, que tiene más de 2.000 locales repartidos por seis países europeos, arrancó en junio de 2026 un ensayo que suena a ciencia ficción pero es bastante concreto: robots humanoides con inteligencia artificial, entrenados para esta tarea específica.

¿Cómo hacen para aprender si todavía no saben?

Acá viene lo clave: por ahora, cada movimiento del robot lo guía un operador humano. Es como cuando le enseñás a tu sobrino a cortar el pasto: vos al lado con el joystick, indicándole "agarra la caja de shampoo, llevala al estante tres, girá la muñeca, soltala". Cada sesión genera datos que el sistema usa para mejorar. Con el tiempo, la idea es que la muñeca aprenda sola. Aunque, siendo sinceros, todavía trabaja más lento que un pibe en su primer día.

El cronograma marca un objetivo bastante ambicioso: que a principios de 2027 estos robots operen solitos, de noche, cuando el súper está cerrado. El motivo no es técnico sino legal: la legislación danesa prohíbe que los robots trabajen en espacios con gente presente. Por eso el horario nocturno es el único permitido para soltar a la criatura sin supervisión.

  • Visión artificial: cámaras que identifican qué producto es cada uno y dónde va.
  • Aprendizaje automático: el sistema mejora con cada sesión de entrenamiento.
  • Actuadores físicos: brazos mecánicos que imitan el movimiento del brazo humano.
  • Supervisión humana constante: por ahora, ningún movimiento es 100 por ciento autónomo.

¿Qué pasa si funciona?

Si la prueba cierra bien, la cadena analiza extender el sistema a otros locales de su red europea. Y no se quedan sólo en reponer: la idea es que a futuro los robots controlen fechas de vencimiento, detecten huecos en los lineales y corrijan productos mal ubicados. Vamos, el sueño húmedo de cualquier gerente de súper.

El contexto ayuda: Dinamarca tiene uno de los mercados laborales más ajustados de Europa, conseguir gente para estos trabajos repetitivos cuesta cada vez más y los sueldos no paran de subir. Automatizar el turno noche deja a los empleados humanos para tareas donde, por ahora, un robot sigue siendo bastante inútil, como explicarte dónde está el aceite de oliva o atender un reclamo.

El ensayo es de los más avanzados del continente. En los próximos meses se define si pasa de laboratorio a góndola. Veremos.

EL
Ezequiel LamasTecnología

Te puede interesar