Zapala sortea 531 lotes en el Acceso Fortabat y la primera convocatoria mira a quienes se inscribieron antes de fin de 2022
El municipio que conduce Carlos Koopmann enviará al Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza para adjudicar 486 terrenos destinados a viviendas familiares y 45 a locales comerciales, con un anticipo del 30% y cuotas que no podrán superar el 30% de los ingresos.
Son las primeras horas de la mañana en Zapala y en el Acceso Fortabat ya se ven las máquinas abriendo calles y moviendo tierra sobre un predio que, hasta hace poco, era apenas una extensión sinuosa al costado de la ruta. Allí, a la altura del monumento al Soldado de Malvinas, el municipio se prepara para escribir un nuevo capítulo en la política habitacional de la ciudad: el sorteo de 531 lotes del loteo Malvinas Argentinas, una apuesta que el intendente Carlos Koopmann describió como una de las más ambiciones de su gestión.
De ese total, 486 terrenos quedaron reservados para la construcción de viviendas familiares y los 45 restantes se destinarán a locales comerciales, una división que el propio jefe comunal anunció con la intención de darle al barrio una matriz mixta desde el arranque. La propuesta contempla un anticipo equivalente al 30% del valor de cada lote y una financiación de hasta 24 cuotas, con un tope muy claro: ninguna cuota podrá exceder el 30% de los ingresos del beneficiario, una manera de evitar que las familias queden atrapadas en cuotas imposibles de pagar.
Quiénes pueden anotarse y qué condiciones deberán cumplir
- Residencia: dos años para argentinos nativos en Zapala; cinco años de residencia más dos de ciudadanía efectiva para naturalizados; diez años para extranjeros.
- Anticipo: 30% del valor del terreno al momento de la adjudicación.
- Financiación: hasta 24 cuotas, con un tope equivalente al 30% de los ingresos del solicitante.
- Exclusiones: no poseer otro terreno o inmueble con el mismo uso en Neuquén; no ser adjudicatario de una vivienda de cualquier plan, ya esté habitada o próxima a habitarse, incluso sin título; no haber recibido un lote municipal en los últimos 15 años; no figurar en el Registro Provincial de Deudores Alimentarios ni en el Registro Provincial de Violencia Familiar y de Género.
El primer llamado del sorteo estará reservado, en palabras del propio Koopmann, a quienes se hayan inscripto en el registro de aspirantes hasta el 31 de diciembre de 2022, una fecha que funciona como corte y que ya empieza a circular entre las familias zapalinas como la gran referencia a tener en cuenta a la hora de planificar el futuro.
“La idea es que cada vecino pueda proyectar su casa o su comercio con cuotas que no se vuelvan una pesadilla y con la tranquilidad de que el sorteo se hace en público, con escribano y por sectores a medida que avancen los servicios.”Carlos Koopmann, intendente de Zapala
El proyecto todavía no es ordenanza: el intendente confirmó que lo enviará en los próximos días al Concejo Deliberante, donde será analizado y, eventualmente, aprobado. Recién cuando eso ocurra se definirá el precio final de cada lote y la norma de adjudicación que regulará el proceso. En paralelo, el municipio y la provincia ya empezaron a financiar las obras de infraestructura básica: agua, electricidad, cloacas, cordón cuneta y la mensura del terreno, según detallaron desde la comuna. Los sorteos serán públicos, con la participación de un escribano, y avanzarán por sectores a medida que se completen los servicios en cada manzana.
Vuelvo la mirada al Acceso Fortabat, donde una pala mecánica termina de emparejar el primer tramo del loteo. Ahí nomás, a metros del monumento al Soldado de Malvinas, se empieza a dibujar el contorno de lo que, si todo sale como anunció Koopmann, será el barrio donde varias familias de Zapala puedan, por fin, escribir su dirección en un terreno propio. Y mientras las máquinas siguen trabajando, en las casas de la ciudad ya hay libretas abiertas anotando requisitos, plazos y, sobre todo, esa fecha clave del 31 de diciembre de 2022 que separa a quienes tendrán la primera oportunidad de los que deberán esperar una próxima instancia, en caso de que queden terrenos disponibles después de atender al primer grupo.
