Brasil se sacó la espina en Brisbane: lo dio vuelta, goleó y se fue de Australia con un triunfo y un empate
El equipo de Ancelotti perdía 2-1, ajustó piezas en el entretiempo y resolvió con goles de Bruno Guimarães y Vinícius Jr. Raphinha marcó pero se retiró por una molestia en la pierna derecha.
Me quedo con la imagen de Endrick entrando en el descanso y haciendo lo que mejor sabe: desordenar. El pibe del Real Madrid tomó la izquierda, metió un centro pasado y le cambió la cara al partido. Brasil pasaba del 2-2 al 3-2 con una jugada de nueve puro, de esos ataques que en la cancha de mi barrio hubiéramos festejado como si fuera una final.
Cómo se construyó la remontada
El arranque fue brasileño: a los tres minutos, Vanderson sacó su primer grito con la verde-amarela y pareció que la historia iba a ser fácil. Pero la Verde-amarela chocó contra un equipo que ya le había complicado la vida cuatro días antes, cuando igualaron 1-1. Australia, con los mismos once del primer cruce, respondió con convicción. Circati apareció en el segundo palo tras un córner de Metcalfe, y el propio Metcalfe firmó el 2-1 con un zurdazo desde afuera del área que se metió como pidió. Doble golpe en diez minutos.
Brasil llegó al entretiempo con el empate rescatado por Raphinha, de penal, después de una infracción de Harry Souttar sobre Danilo. El capitán convirtió, pero se fue reemplazado por Endrick y en el banco ya se tocaba la parte posterior del muslo. Preocupación real: ya había tenido lesiones en los isquiotibiales y el muslo en esa misma zona.
- Vanderson abrió el marcador a los 3 minutos, su primer gol con la selección.
- Circati empató de cabeza en el segundo palo tras córner de Metcalfe.
- Metcalfe puso el 2-1 con un zurdazo desde afuera del área.
- Raphina igualó de penal por falta de Souttar sobre Danilo.
- Endrick entró por Raphinha y a los 69 asistió a Bruno Guimarães para el 3-2.
- Vinícius Jr. selló el 4-2 de penal a los 80, tras infracción de Irankunda.
“El primer juego no había sido nada bueno.”Bruno Guimarães
El mediocampista fue directo al evaluar la gira: reconoció que el debut no había gustado y que la obligación era mejorar, más allá del dibujo táctico. Y el equipo respondió en el segundo tiempo, cuando Carlo Ancelotti ya había metido siete cambios respecto al amistoso anterior y había remodelado por completo la defensa. La lectura del DT italiano fue leer el partido desde el banco y aceitar el funcionamiento con los ingresos de Endrick y, más tarde, de Vinícius para terminar de liquidarlo.
Lo que terminó de desnivelar no fue solo la jerarquía individual. Fue el cambio de actitud: Brasil presionó más arriba, le quitó la pelota a Australia en campo rival y empezó a encontrar espacios por las bandas. Endrick le dio velocidad y profundidad por izquierda; Guimarães se soltó como segundo delantero y apareció en el área; y Vinícius, cuando entró, convirtió el penal que cerró el 4-2. De los dos lados, la Verde-amarela mostró más argumentos en el segundo tiempo que en todo el primer cruce.
Ahora bien, la nota positiva para Ancelotti fue el resultado. La negativa, el estado físico de Raphinha, el capitán, que se retiró con molestias y quedó en observación. La Confederación Brasileña de Fútbol informó que la zona afectada es la pierna derecha, la misma donde ya padeció lesiones previas. Habrá que esperar las próximas horas para saber si es algo menor o si se encenderá la alarma pensando en lo que viene.
El próximo compromiso ya está marcado: un amistoso ante India en Calcuta, la próxima parada de un Brasil que sigue buscando su identidad bajo el italiano. Mientras tanto, en Brisbane, la Canarinho se dio el gusto de cerrar la gira con una sonrisa.
