Briscoe aguantó en Las Vegas y Larson estira la diferencia en la pelea grande
El piloto del Joe Gibbs Racing se llevó su segunda victoria del año en la NASCAR Cup Series. Kyle Larson terminó segundo pese a un golpe contra el muro y Tyler Reddick completó el podio después de un trompo en la última vuelta. Así quedaron los primeros puestos de los playoffs.
Chase Briscoe cruzó la bandera a cuadros con la mano firme en el volante y la mirada clavada en el espejo. El piloto del Joe Gibbs Racing aguantó la presión de cuatro autos en las vueltas finales y se llevó el triunfo en Las Vegas Motor Speedway, el segundo de su cuenta personal en 2026 y el séptimo en 211 carreras dentro de la máxima categoría del stock car estadounidense.
La definición fue de esas que te dejan con el corazón en la garganta. Kyle Larson, que venía segundo con su Chevrolet, se fue contra el muro en el tramo decisivo. Tyler Reddick, que le respiraba en la nuca con su Toyota, no pudo esquivarlo y le pegó de atrás: trompo, viaje por el césped del sector interno y el corazón en la boca. Igual, el golpe no le cambió el puesto y el de Charlotte cerró tercero, en el podio.
Así quedó la tabla de los playoffs
- Larson, líder, con 40 puntos de ventaja sobre Denny Hamlin, que terminó 16°.
- Christopher Bell sigue tercero, a 55 unidades, pese a haber llegado 23°.
- Joey Logano, el mejor Ford de la grilla, está cuarto, a 71 puntos.
- Briscoe trepó del octavo al sexto lugar de la Copa gracias al triunfo.
Detrás de Briscoe, Larson y Reddick, el orden lo completaron los dos autos del Team Penske: Austin Cindric y Ryan Blaney, ambos con Ford. William Byron, Chase Elliott, Bubba Wallace, Shane van Gisbergen y Logano cerraron el top ten. La del óvalo de Nevada fue la fecha 31 del calendario y la quinta de esta fase, con lo que la temporada empieza a entrar en tierra derecha y cada punto cuenta el doble.
Yo me acuerdo de haber visto carreras así en el óvalo viejo, cuando cualquier toque en la última vuelta te podía arruinar el resultado. Hoy Reddick tuvo suerte: trompeó, se golpeó y aún así se subió al podio. Eso es stock car, eso es Las Vegas. Ahora viene Charlotte, un circuito que no perdona a nadie y donde la diferencia de 40 puntos que tiene Larson sobre Hamlin puede empezar a quedar corta o a estirarse. Lo que es seguro es que el próximo fin de semana vamos a tener otro espectáculo a puro golpe y acelerador a fondo.
