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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Cambiar de categoría laboral en la Argentina dejó diferencias de hasta 60 puntos en los ingresos reales entre 2023 y 2025

Un informe de C-P Consultora, elaborado sobre ocho paneles de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC, reveló que pasar del empleo privado registrado al cuentapropismo redujo el poder adquisitivo 27,8%, mientras que acceder a ese mismo puesto desde el trabajo informal o por cuenta propia significó mejoras de entre 31,6% y 34,3%.

Por Marcela YapuraEconomía · · hace 26 d
Cambiar de categoría laboral en la Argentina dejó diferencias de hasta 60 puntos en los ingresos reales entre 2023 y 2025

Vamos a los números. Un informe de la consultora C-P, basado en ocho paneles de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC elaborados entre 2023 y 2025, puso bajo la lupa la relación entre los cambios de categoría ocupacional y la evolución de los ingresos reales de los trabajadores argentinos. El estudio siguió a personas de entre 18 y 65 años y comparó su ocupación principal con su remuneración mensual en los períodos analizados, tomando como referencia variaciones promedio del ingreso real, es decir, de la capacidad de compra de esas remuneraciones (fuente: C-P Consultora sobre datos del INDEC).

Los recorridos que terminaron en empleo privado registrado

La trayectoria hacia un puesto asalariado en el sector privado formal estuvo acompañada por mejoras concretas. Quienes dejaron el trabajo por cuenta propia para acceder a esa categoría vieron crecer sus ingresos reales un 34,3% en promedio, mientras que los asalariados no registrados que obtuvieron un empleo formalizaron su situación y percibieron un alza de 31,6% (fuente: C-P Consultora sobre datos del INDEC). Comparado con el año anterior, el contraste resulta elocuente: mientras la formalización recompuso el poder adquisitivo de los ingresos, los recorridos en sentido contrario mostraron el movimiento opuesto.

  • Del cuentapropismo al empleo privado registrado: +34,3% en el ingreso real promedio.
  • Del empleo asalariado no registrado al empleo privado registrado: +31,6%.
  • Dentro del empleo privado registrado, sin cambio de categoría: +2%.
  • Del empleo privado registrado al sector público: -5,4%.
  • Del empleo privado registrado al empleo asalariado no registrado: -13,9%.
  • Del empleo privado registrado al trabajo por cuenta propia: -27,8%.

Las salidas del empleo privado registrado

El recorrido inverso presentó pérdidas en todos los casos analizados. Dejar un puesto asalariado privado registrado para pasar al trabajo por cuenta propia significó, en promedio, una caída del 27,8% en el ingreso real. Cuando el destino fue un empleo asalariado sin registrar, la disminución alcanzó el 13,9%. La tercera salida contemplada por el informe, el traslado al sector público, también arrojó un retroceso, en este caso del 5,4%. Así, las tres transiciones posibles desde el empleo privado formal terminaron con saldo negativo para el bolsillo (fuente: C-P Consultora sobre datos del INDEC).

El paso hacia el trabajo por cuenta propia tampoco trajo mejoras para las otras categorías asalariadas. De acuerdo con el relevamiento, las transiciones hacia el cuentapropismo mostraron resultados desfavorables tanto para quienes provenían del empleo privado registrado como para los asalariados informales y los trabajadores del sector público, lo que refuerza la lectura de que la formalidad laboral operó, en el período estudiado, como un escudo frente a la pérdida de capacidad de compra.

El informe agregó, además, un dato de contexto aportado por la consultora LCG sobre la búsqueda de empleo. Según esa firma, el ingreso de más personas al mercado laboral se explica principalmente por hogares que necesitan complementar sus recursos, lo que vincula la mayor oferta de mano de obra con la necesidad de completar el presupuesto familiar (fuente: LCG). En ese marco, los movimientos entre categorías ocupacionales adquieren otra dimensión: no se trata solo de decisiones individuales, sino de respuestas frente a la presión de los ingresos del hogar.

El indicador a seguir en los próximos meses es la evolución de la tasa de informalidad laboral y la dinámica de los ingresos reales según categoría ocupacional, ya que el cuadro de C-P Consultora muestra que el efecto sobre el poder adquisitivo depende más del tipo de inserción laboral que del mero hecho de permanecer ocupado.

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