Castellano manda sin haber ganado: la Etapa Regular del TC que desafía a la historia
El loberense cerró la fase clasificatoria con 12,5 puntos sobre Fritzler, sin victorias en Finales. Solo Ardusso y Agrelo habían llegado así a la Copa de Oro, y ninguno festejó al final.
Ahí está Castellano, con esa mueca de piloto que sabe que tiene algo a favor pero no se anima a festejarlo. El del Dodge Challenger se llevó la Etapa Regular del Turismo Carretera y, sin embargo, no ganó ni una sola Final en las diez fechas del año. Cero victorias. Cero pole. Apenas un podio. Y, igual, es el líder.
Una regularidad que pesa más que los pergaminos
Lo de Castellano fue construir ventaja con la calculadora prendida fuego. Terminó entre los diez mejores en seis de las diez Finales, sumó los 15 puntos bonus por regularidad y metió dos victorias en series para estirar la diferencia a 12,5 sobre Otto Fritzler, el de Mercedes-Benz. No es glamour. Es oficio.
Los dos que pasaron por esta misma ruta y se quedaron en el camino
- Facundo Ardusso en 2017: ganó la Etapa Regular sin victorias, ganó una Final en la Copa de Oro (Toay) y cayó en el Premio Coronación de La Plata por 0,25 puntos frente a Agustín Canapino.
- Marcelo Agrelo en 2025: 14 puntos de ventaja al cerrar la fase regular, cero victorias en Finales, mejor resultado decimotercero en Paraná y terminó decimocuarto en la Copa de Oro, el peor registro histórico para un ganador de la etapa.
La coincidencia es incómoda. Los dos que llegaron al mini torneo con esta misma mochila no pudieron siquiera pelear el título. Agrelo, incluso, terminó la Copa de Oro afuera de todo. Para que Castellano no corra la misma suerte, la regla es clara: necesita ganar al menos una vez antes de La Plata. Y los números no lo acompañan.
Cinco finales para sacarse la mufa
Le quedan cinco capítulos: San Luis, San Nicolás, Rosario, Río Cuarto y La Plata. El "Pinchito" no tiene victorias en ninguno de esos circuitos, aunque se dio el gusto de subir al podio en San Luis (dos terceros) y en San Nicolás (un tercero). En Rosario, Río Cuarto y La Plata el Dodge todavía no le devolvió una sonrisa en Finales.
La próxima parada es San Luis, un trazado que a Castellano le trae buenos recuerdos parciales. Ahí arrancó la Copa de Oro 2026, con siete puntos de ventaja sobre un cuarteto de amenaza seria: Canapino con la Chevrolet, Werner con la Ford Mustang, Fritzler con la Mercedes y Chapur con el Torino NG. Cuatro fierros distintos y un mismo objetivo: bajarlo del primer puesto.
“Me acuerdo de cuando Castellano ganó la Etapa Regular de 2018 con dos victorias y 23 puntos de ventaja. Parecía que llegaba para romperla. Y así fue: se consagró campeón en Concepción del Uruguay. Esta vez el escenario es otro, con el deber de ganar metido en el bolsillo y la historia en contra. La Copa de Oro se define entre los que pueden festejar y los que necesitan festejar para soñar. Castellano, por ahora, está en el segundo grupo.”Rodrigo Aparicio, Deportes
