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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Ciática: cómo elegir los movimientos que ayudan y las señales que obligan a frenar

La fisioterapeuta Jennifer Howe y el cirujano Rohan Desai describen ejercicios orientativos para la cadera, el abdomen y la espalda, y remarcan que la selección depende de la evaluación profesional. Debilidad marcada, pérdida de sensibilidad o cambios en el control de la vejiga y los intestinos requieren atención médica sin demoras.

Por Delia ChocobarSociedad y comunidades · · hace 10 d
Ciática: cómo elegir los movimientos que ayudan y las señales que obligan a frenar

Son las ocho de la mañana y la consulta todavía no empezó. La fisioterapeuta Jennifer Howe, que trabaja en su estudio del Reino Unido, recibe a la primera paciente con una carpeta bajo el brazo y la misma recomendación que repite cada día: antes de probar cualquier movimiento para aliviar la ciática, hay que mirar qué dice el cuerpo. Esa idea, aparentemente sencilla, ordena toda la rutina que ella misma describe en sus indicaciones y que, según aclara, sirve solo como orientación general.

El cirujano ortopédico de columna Rohan Desai, de Nueva York, explica que la irritación del nervio ciático puede manifestarse como dolor, sensación de quemazón u hormigueo que compromete la región lumbar y desciende por una pierna. Esa molestia, advierte, no alcanza por sí sola para definir una rutina: los ejercicios necesitan ajustarse a la evaluación profesional y a la respuesta de cada persona, y la consigna es detener el movimiento si el dolor o la presión aumentan mientras se lo realiza.

La regla de oro: si empeora, se frena

Antes de intentar aliviar la ciática con una postura, conviene prestar atención a los propios síntomas. Si aparece debilidad, una pérdida marcada de sensibilidad o dificultades para controlar la vejiga o los intestinos, corresponde buscar atención médica sin demorar la consulta, coinciden Howe y Desai. El Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica del Reino Unido, conocido por su sigla NICE, recomienda recuperar de manera gradual las actividades cotidianas de acuerdo con la evolución individual, en lugar de permanecer en reposo prolongado.

“Si el movimiento genera más dolor o presión, se interrumpe. Si hay debilidad, pérdida marcada de sensibilidad o cambios en el control de la vejiga o los intestinos, hay que consultar de inmediato. Los ejercicios son orientaciones, no sustituyen el diagnóstico.”Jennifer Howe, fisioterapeuta

La rutina que propone la especialista

  • Movilización de cadera, opción A: acostada boca arriba, colocar un tobillo sobre la rodilla de la otra pierna y acercar ambas hacia el pecho, formando un cuatro. Mantener la posición durante treinta segundos, con tres repeticiones por lado, evitando que aumenten las molestias.
  • Movilización de cadera, opción B: sostener una pierna por detrás de la rodilla y dirigirla despacio hacia el hombro del lado contrario, sin tirones. Conservar la postura medio minuto y repetir tres veces antes de cambiar de pierna.
  • Trabajo abdominal: acostada boca arriba, con las piernas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas sobre la cama, contraer el abdomen y aproximar la parte baja de la espalda al colchón. Diez repeticiones, de cinco segundos cada una.
  • Zona lumbar, variante A: acercar ambas rodillas al pecho y sostener la postura treinta segundos, con tres repeticiones, siempre que el dolor disminuya.
  • Zona lumbar, variante B, útil en molestias asociadas a una hernia discal: recostarse boca abajo apoyada sobre los antebrazos, con los codos alineados debajo de los hombros, durante treinta segundos. Solo se repite si mejora el dolor que desciende por la pierna.

Vuelvo a la sala de espera de la primera hora. La paciente abre la carpeta, mira los dibujos de las posturas y pregunta cuánto tiempo tiene que sostener cada una. La respuesta de Howe suena siempre igual de concreta: el tiempo es orientativo, lo que manda es la respuesta del cuerpo. Si el movimiento alivia, se sostiene; si despierta una molestia nueva o más intensa, se abandona y se consulta. Esa es, en definitiva, la única regla que no se negocia cuando se decide mover el cuerpo frente a una ciática.

DC
Delia ChocobarSociedad y comunidades

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