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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Doce series para perderse sin culpa: del suspenso breve a la comedia más larga

Un mapa personalísimo para elegir qué maratón empezar esta semana, con opciones que van de los veinte minutos de El colapso a las cuatro temporadas de Los Durrell, pasando por Stephen Graham, Helena Bonham Carter y Alex Lawther en distintos climas narrativos.

Por Ana Paula AráozCultura y espectáculos · · hace 17 d
Doce series para perderse sin culpa: del suspenso breve a la comedia más larga

Me acuerdo perfectamente de la primera vez que alguien me recomendó Glue: era una tarde de domingo, llovía como si el cielo se hubiera empeñado en no dar tregua, y me senté en el sillón del fondo con un café que se enfrió antes de que yo pudiera terminarlo. Esa sensación de quedar pegado al relato, sin ganas de levantarme ni siquiera para buscar el control remoto, es la que persigo cada vez que arranco una serie nueva. Y es también la que me llevó a armar esta lista: doce ficciones que, por distintas razones, valen la pena estas semanas, cuando uno necesita algo para mirar entre el ruido de la agenda y la mesa todavía sin levantar.

La duración puede ser un buen lugar para empezar a elegir. Para una sola noche y con la sensación de haber visto algo distinto a lo habitual, El colapso ofrece ocho episodios de unos veinte minutos cada uno, rodados en plano secuencia, con relatos independientes sobre personas que intentan sobrevivir al derrumbe de la sociedad. Cada capítulo es una pequeña descarga de adrenalina, del tipo que se empieza y se termina sin pestañear. Si en cambio lo que se quiere es instalarse en un sillón durante semanas, Los Durrell tiene cuatro temporadas y sigue a una familia inglesa que decide dejar su país para instalarse en la isla griega de Corfú, a partir de la obra autobiográfica de Gerald Durrell. Es de esas series que dejan olor a mar y a limonero en el living.

Tres senderos para los amantes del suspenso

Los que buscan intriga tienen tres caminos bien distintos. La ruta del dinero es una producción danesa en la que el hallazgo de un trabajador muerto en un parque eólico desata una investigación sobre las prácticas de una empresa. Glue, creada por Jack Thorne, se muda a un pueblo rural inglés donde aparece un cuerpo debajo de un tractor y, con esa imagen tremenda, se van abriendo los secretos de un grupo de adolescentes. Y para los que prefieren la conspiración a gran escala, Utopia, de Dennis Kelly, sigue a unos usuarios de un foro que consiguen el manuscrito de una novela gráfica que parece anticipar catástrofes, y entonces una organización empieza a perseguirlos para sacárselo de las manos.

Vínculos, duelos y comedia para pasar el rato

Las pérdidas y los vínculos marcan otro tramo del recorrido. En The Virtues, Stephen Graham interpreta a Joseph, un hombre que vuelve a Irlanda para enfrentar un trauma infantil y reencontrarse con su hermana. La actuación de Graham es de esas que se quedan dando vueltas varios días después de apagar la pantalla. Big Boys, en cambio, trabaja el duelo desde otro ángulo: Jack llega a la universidad después de pasar un año en su casa tras la muerte de su padre, y ahí conoce a Danny, su compañero de habitación. La ficción ya tiene tres temporadas y un tono cálido que uno no esperaba. Si lo que se busca es una amistad adulta, Leonard y Alex La protagonizan Alex Lawther y Laurie Kynaston en Leonard y Alex La, perdón, en Leonard y Hungry Paul: una muerte, una boda y un romance van modificando las rutinas de estos dos personajes entrañables. Para quedarse meses enteros, Todas las criaturas grandes y pequeñas lleva seis temporadas acompañando al joven veterinario James Herriot en su consultorio de Yorkshire.

Russell T. Davies y un cierre bien británico

Russell T. Davies aparece dos veces en esta lista, y con razón. Queer As Folk retrata a tres hombres gays en Manchester, mientras que Nolly le regala a Helena Bonham Carter uno de sus papeles más disfrutables: el de la estrella televisiva Noele Gordon. Queda Such Brave Girls, que se ríe sin freno de las hermanas Josie y Billy y de su madre soltera. Después de este recorrido, me queda la sensación de que la pregunta del final no es tan importante: lo lindo es tener tantas puertas abiertas. Personalmente, voy a volver a Glue; hay series que piden revíscula, y no está mal dejarse llevar por esa pequeña debilidad.

AP
Ana Paula AráozCultura y espectáculos

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