El Millo pasó por arriba al Pirata en Córdoba y Ponzio mandó a guardar los fantasmas
River goleó 3-0 a Belgrano en Alberdi con una actuación sólida, recupera terreno en el Clausura y el entrenador volvió a bancar su presente de cara al 2027 con una frase que dejó tranquila a la gente.
Me acuerdo de la última vez que fui a la cancha de Belgrano y volví con la garganta destruida y una sensación agridulce. Anoche, desde el sillón, la historia fue otra: River se comió al Pirata en Alberdi con un 3-0 que le devolvió aire al campeón de la gente. El equipo jugó uno de esos partidos en los que uno se acomoda en el asiento y dice "esto ya está". Y así fue, casi desde el arranque.
Tres cambios con nombre y apellido
Ponzio movió una pieza por línea pensando en el cansancio de tres partidos seguidos: adentro Ortega, Moreno y Beltrán; afuera Acuña, Vera y Driussi. Una decisión de fisonomía más que de nombres, como él mismo se encargó de aclarar.
“El protagonismo hoy es todo de los chicos, hicieron todo lo que veníamos haciendo. Si veo que disfrutan los jugadores, yo soy feliz.”Leonardo Ponzio
Correa, el que se destapó
Ángel Correa fue la figura de la noche. Anotó el gol que venía buscando hace rato y mostró esa jerarquía que tiene. Ponzio lo definió sin vueltas: "Es un jugador de selección". El técnico también explicó que el pibe todavía está entendiendo el mundo River, con todo lo que eso implica. Yo lo vi más suelto que en otros partidos, con esa chispa que tiene cuando se anima a gambetear hacia adentro.
- River ganó, gustó y goleó en Córdoba para cortar cualquier murmullo tras el empate en Junín.
- Ponzio blanqueó los cambios por desgaste físico y mostró autocrítica por la falta de eficacia en fechas anteriores.
- Ángel Correa marcó y se ganó el elogio del entrenador, que lo calificó como "jugador de selección".
- El DT no esquivó el tema 2027 y dejó una frase que en Núñez se van a tatuar: "Sé el lugar en el que estoy, nunca le voy a hacer daño a River".
La cabeza en el 2027
En las últimas horas había circulado el nombre de un posible reemplazante para dentro de dos años. Ponzio lo desmintió con la tonada de quien ya masticó mucho esta película: sabe dónde está parado y no va a romper lo que armó. A mí, que lo escucho cada vez que se pone al frente del micrófono, me parece que el hombre está más firme que nunca.
La próxima parada es en el Monumental y ahí habrá que ver si el equipo sostiene este envión. Por ahora, el Millo volvió a sonreír lejos de casa y la hinchada ya empieza a ilusionarse con pelear bien arriba. Nos vemos en la próxima.
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