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Viernes, 16 de octubre de 2026
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Garbanzos con zamburiñas: un guiso exprés que rescata el sabor de las conservas de mar

La receta suma legumbres listas y una lata de mariscos para resolver un plato caliente en menos de treinta minutos, sin resignar sabor ni textura.

Por Valentina VilteTurismo y vinos de altura · · hace 26 d
Garbanzos con zamburiñas: un guiso exprés que rescata el sabor de las conservas de mar

Te imaginas llegar a tu casa un día frío y, en media hora, tener un plato humeante que combine la cremosidad de los garbanzos con el punto justo de brisa marina? Esa es la promesa de este guiso exprés que cruza despensa y mar en una misma olla: garbanzos ya cocidos, una lata de zamburiñas en salsa de vieira y una base de cebolla, ajo y tomate como punto de partida.

El truco está en el reloj, no en la lista de ingredientes

El secreto de esta preparación pasa por el tiempo de cocción de los mariscos. Como las zamburiñas vienen ya cocinadas dentro de la lata, basta con sumarlas al guiso en los últimos minutos. Un par de bastan para calentarlas sin que se endurezcan, mientras la salsa de vieira se integra con las legumbres. Esa es la diferencia entre un plato delicado y uno gomoso.

  • Cebolla, ajo y tomate rallado como base aromática.
  • Comino, laurel y pimentón dulce para darle calidez.
  • Vino blanco, apenas un chorrito, para dar profundidad.
  • Garbanzos cocidos y una lata de zamburiñas en salsa de vieiera como protagonistas.
  • Ajo y perejil frescos picados, mezclados con aceite de oliva virgen extra, como aderezo final.

La cocina, paso a paso

El primer paso es transparente: rehogar la cebolla en aceite de oliva a fuego bajo hasta que se ponga transparente. Después se suma el ajo picado y se cocina apenas un minuto, hasta que aparezca el perfume. Ahí entra el tomate rallado, que debe cocinarse hasta perder el agua y concentrar sabor. Sobre esa base se vuelca un chorrito de vino blanco y se deja evaporar un par de minutos, antes de sumar el comino, el laurel y el pimentón dulce.

Con los condimentos ya integrados, llegan los garbanzos junto con algo de agua o caldo. Cocinan unos minutos a fuego medio, lo justo para que absorban el sabor del sofrito. Recién en el final se incorporan las zamburiñas con su propia salsa de la lata, y se calientan apenas un par de minutos. El aderezo de ajo, perejil y aceite de oliva virgen extra se prepara aparte y se vuelca encima al servir, como un toque verde y fresco que cierra el plato sin pedir más fuego.

Para presentarlo en la mesa, alcanza con un plato hondo y, si querés sumar cuerpo, unas rebanadas de pan que se encarguen de limpiar la salsa. Un vino blanco con buena acidez, como un albariño, es el maridaje que mejor soporta el punto marino de las zamburiñas. La consulta queda picando: qué otras recetas resolvés vos cuando el tiempo aprieta y la despensa tiene que dar respuestas?.

“En menos de treinta minutos se pasa de una cocina en silencio a una mesa que huele a puerto, con el ajo y el perejil asomando por encima como si fueran los últimos invitados en llegar.”Valentina Vilte, Turismo y vinos de altura
VV
Valentina VilteTurismo y vinos de altura

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