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Martes, 3 de noviembre de 2026
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Jesús de Miguel: una pelota aérea, un choque y un fútbol que se queda sin uno de los suyos

El delantero del CD Tenerife murió a los 30 años tras chocar con el arquero del RC Andorra en una disputa aérea. Sus compañeros y el mundo del fútbol lo lloran.

Por Rodrigo AparicioDeportes · · hace 3 h
Jesús de Miguel: una pelota aérea, un choque y un fútbol que se queda sin uno de los suyos

Hay jugadas que uno ve cientos de veces sin pensar en nada. Una pelota que cae, dos hombres que saltan con la cabeza adelantada, el cuerpo que se entrega sin reservas. Eso es el fútbol. Y ese mismo gesto, el de ir a pelear por una pelota en el aire, fue el que terminó con la vida de Jesús de Miguel.

Lo que pasó en la cancha

El partido era ante el RC Andorra, por la segunda división española. En una disputa por una pelota aérea, De Miguel chocó de frente con el arquero Jesús Owono, que había salido a cortar el balón. El impacto lo dejó inconsciente sobre el césped.

Los jugadores de ambos equipos pidieron asistencia de inmediato. El personal médico que estaba en el estadio logró estabilizarlo y lo trasladaron en ambulancia al Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria. El árbitro Pérez Hernández suspendió el encuentro. Mientras la ambulancia salía del estadio, los hinchas lo despidieron con un aplauso.

Las horas siguientes

Ya en la Unidad de Cuidados Intensivos, De Miguel no pudo recuperarse del paro cardiorrespiratorio que había sufrido en el campo. Murió esa misma mañana. El club confirmó la noticia con un comunicado, y la familia agradeció las muestras de solidaridad y pidió privacidad para atravesar el duelo.

Entre los mensajes de despedida, uno llamó la atención. Nico Paz, que se formó en las inferiores del Tenerife antes de pasar por el Real Madrid y luego por el Como italiano, escribió en sus redes:

“No me lo puedo creer.”Nico Paz

Hoy hay tristeza en España y en varios países por un chico de 30 años, en plena actividad, al que una jugada de partido le quitó todo. Duele pensarlo y duele más escribirlo. Que su familia y sus compañeros encuentren fuerzas para seguir.

RA

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