La foto que inmortalizó el pogo riverplatense y se llevó el premio mundial del año
Un fotógrafo de Manchester, Joshua Halling, ganó en los Abbey Road Music Photography Awards con una imagen del público de Oasis en el Monumental durante la segunda noche en Buenos Aires. La composición, lograda tras diez minutos de espera con un teleobjetivo, retrata a un fanático aislado entre cuerpos que saltan y agitan los brazos.
Lo imagino perfectamente porque lo viví en carne propia aquella noche de noviembre: la cancha de River convertida en un mar de brazos levantados, el sudor pegando la remera al cuerpo, el suelo temblando bajo los pies cuando sonaban los primeros acordes. Aquella segunda fecha de Oasis en Buenos Aires fue una fiesta que se sintió en cada rincón del estadio, y ahora una fotografía tomada desde las alturas más altas del Monumental se llevó un reconocimiento internacional que la puso en el centro de la escena fotográfica mundial. La imagen ganadora de los Abbey Road Music Photography Awards 2026 pertenece a Joshua Halling, un fotógrafo nacido en Manchester, la misma ciudad que vio nacer a los Gallagher, y muestra algo que muchas veces queda fuera de cuadro cuando se habla de un show grande: la mística del pogo, el éxtasis silencioso de un solo espectador rodeado por el delirio colectivo.
Una espera de diez minutos para el encuadre perfecto
El propio Halling contó, al compartir su nominación en la red social X, cómo se cocinó esa toma que terminó consagrándose. Se acomodó en un sector elevado del estadio, se calzó un lente de 300 milímetros y se quedó quieto durante unos diez minutos, siguiendo con el visor el movimiento de la gente hasta que el cuadro le cerró de una vez. "Pasé unos buenos 10 minutos posado en el mismo lugar esperando a que este encuadre encajara durante la segunda fecha de Oasis Argentina y valió totalmente la pena la espera", escribió el fotógrafo, dejando en evidencia esa paciencia de cazador de imágenes que distingue a los grandes reporteros gráficos de recitales. La espera rindió sus frutos: la foto muestra a un joven con una remera blanca de Oasis, en formato vertical, totalmente rodeado por personas que saltan y levantan los brazos, con el resto del público convertido en una mancha de movimiento desenfocado que potencia la figura central. Lo notable es que los hermanos Gallagher y el escenario quedan completamente fuera de la toma, como si la verdadera estrella de la noche fuera esa multitud anónima que vibraba en las gradas.
Una convocatoria con cifras récord y una final con aroma a Oasis
El premio se entregó el 24 de septiembre de 2026 en la quinta edición de los Abbey Road Music Photography Awards, el certamen impulsado por el mítico estudio londinense donde se grabaron buena parte de los discos más importantes de la historia del rock. En esta oportunidad se presentaron más de 24.500 fotografías procedentes de 42 países, una cifra que da cuenta de la dimensión global que tomó el concurso y de la obsesión contemporánea por capturar recitales con mirada de autor. La categoría Music Moment of the Year, que fue la que ganó Halling, reunió a cinco finalistas y dos de ellos tenían vínculo directo con la banda de Manchester. La otra foto de Oasis que quedó entre las nominadas fue una escena detrás del escenario capturada por Harriet T K Bols durante el penúltimo concierto del grupo en Wembley, lo que muestra que la gira de reunión de los Gallagher fue terreno fértil para los lentes de todo el mundo.
Las otras finalistas: del Super Bowl a Glastonbury
- Jenn Devereaux, con una fotografía de la presentación de Kendrick Lamar en el entretiempo del Super Bowl, una de las performances más comentadas de los últimos años.
- Jessie Morgan, autora de un registro realizado en un recital de Lambrini Girls, la banda británica que viene sacudiendo la escena indie con su ruido a piacere.
- Jack Oliver, quien presentó una toma de Charli XCX en Glastonbury, el festival inglés que cada verano se transforma en el epicentro de la cultura pop.
“Pasé unos buenos 10 minutos posado en el mismo lugar esperando a que este encuadre encajara durante la segunda fecha de Oasis Argentina y valió totalmente la pena la espera.”Joshua Halling
Quiero cerrar esta nota con una reflexión que me parece importante y que, siendo honesta, me toca de cerca: muchas veces cubrimos un recital desde el lado del escenario, pendientes del setlist, de las luces, de los gestos del artista, y se nos pasa por alto lo que realmente sostiene la magia de una noche como las que vivimos en River. Esa foto premiada de Halling es un recordatorio de que el show verdadero, el que late y se desborda, ocurre ahí abajo, en la pista, entre gente que vino a saltar y a cantar hasta quedarse sin voz. Oasis volvió, nos regaló dos noches históricas en Buenos Aires, y un fotógrafo inglés tuvo la lucidez de mirar hacia el público y decirnos, con una sola imagen, que lo más lindo de esa gira estaba en la multitud. A mí, que estuve ahí entre el pogo y la melancolía de los Gallagher, esta distinción me cierra un poco el círculo, como si alguien hubiera certificado en un premio que aquella euforia no fue solo mía sino de todos los que la vivimos.
