Levinton volvió al estudio de Es mi sueño, se sentó otra vez en el jurado y habló de todo antes de entrar a grabar
El pasillo del canal se llena de móviles, cámaras y productores que cruzan con carpetas bajo el brazo. En esa rutina de sábado a sábado aparece Joaquín Levinton, vuelve a acomodarse el pelo, saluda con la mano a un grupo de fans que se prendieron al cordón, y antes de pisar el piso de Es mi sueño se toma un momento para conversar con la prensa. Esa escena, simple y cotidiana, fue la postal que dejó su regreso al programa que conduce Guido Kaczka, después de una ausencia corta pero cargada de especulaciones.
Una ausencia que tenía fecha y que él eligió desdramatizar
Levinton había faltado a las grabaciones por compromisos laborales que ya estaban agendados desde antes. Lo que se instaló en redes y en portales fue otra cosa: el cantante de Turf atraviesa una denuncia por abuso sexual en su contra, y la idea de su salida del jurado se instaló como rumor colectado durante una pause que él mismo había aclarado. Este sábado quedó claro que la butaca seguía esperándolo.
Antes de cruzar la puerta del estudio, el músico habló con los móviles apostados en la entrada y dejó varias definiciones:
- Sobre volver al trabajo: "Me encanta volver a trabajar. Me encanta hacer lo que hago".
- Sobre su vínculo con el público: dijo que hace 30 años intenta alegrar a la gente con sus canciones y que lleva esa misma búsqueda al concurso.
- Sobre el respaldo del equipo: "Acá todos me apoyan, todos me quieren y no hay mucho más que decir", y confirmó que habló con Guido Kaczka antes de reincorporarse.
- Sobre la denuncia: la calificó como "una pesadilla", adelantó que sus abogados siguen el caso y se negó a extenderse: "Considero que la acusación es muy seria y eso merece seriedad".
El mismo lugar de siempre, con el mismo aplomo de siempre
Levinton ocupa ese sillón desde el arranque de Es mi sueño y su regreso lo dejó donde estaba: en el jurado, con el buzo, la sonrisa amable y la experiencia de tres décadas sobre el escenario. En un descargo previo, el cantante había negado haber tenido un noviazgo con la denunciante y describió el vínculo como breve. Esa es la versión que sostienen sus abogados y la que él prefiere que se discuta en la Justicia y no en una nota al paso.
Me quedo con una imagen chica y me parece de verdad. Lo vi entrar al canal con la misma energía de siempre, saludar uno por uno a los chicos que se acercaron a cantarle temas de Turf y cruzar la puerta sin apuro. Un artista, en ese jurado, con una causa judicial que él prefiere dejar en manos de quienes lo asesoran. El público, mientras tanto, seguirá mirando el concurso y cantando al ritmo de un programa que vuelve a tener a Joaquín en la mesa.
