Marcelino Moreno volvió y el Granate le dijo basta al Fortín
Lanús se impuso 2-0 en el Clausura con una actuación decisiva de su mediocampista, que reapareció como titular tras una larga recuperación. Vélez quedó sin chances de treparse a lo más alto de la Tabla Anual.
Lo vi claro desde la primera jugada: Marcelino Moreno se paró frente a la pelota con esa pausa que sólo tienen los que ya se saben importantes. El volante levantó la cabeza, distribuyó el ritmo y el Granate empezó a mandar en el medio. Lanús le ganó 2-0 a Vélez en el Torneo Clausura, le cortó el camino hacia la cima de la Tabla Anual y lo hizo con un nombre propio: el del diez que volvía de una operación y de meses difíciles.
Tengo que decirlo con todas las letras: el partido cambió cuando la pelota empezó a pasar por los pies de Moreno. Tras nueve fechas ausente y sólo dos apariciones desde el banco en el Clausura, el mediocampista de 31 años fue titular y se llevó los aplausos del sur. Salió reemplazado a los 36 del segundo tiempo, caminando lento, masticando cada paso, mientras la cancha lo despedía de pie. Eso no se compra con dinero.
Los goles del Granate
- Marcich se soltó por la banda izquierda, apareció por sorpresa en la boca del arco y empujó la pelota para abrir el marcador.
- Sobre el cierre, en el cuarto minuto adicionado, Ramiro Carrera sacó un remate que pegó en el poste y entró luego de rebotar en la espalda del arquero Marchiori.
Del otro lado, el Fortín intentó plantarse de igual a igual. El pibe Juan Policella, de 17 años, se comió la cancha y hasta hizo temblar el palo con un remate en el primer tiempo. Thiago Aguirre, también juvenil, completó una dupla de emergencia por las lesiones de Lanzini y Pellegrini. Vélez no se achicó, pero le faltó punch en los metros finales y se topó con un Lanús ordenado, que eligió pegar en el momento justo.
“Le tengo mucho aprecio, es alguien que me ayudó en los momentos difíciles y le estoy muy agradecido. Hicimos un partido inteligente, golpeamos en el momento justo y defendimos bien.”Marcelino Moreno
Me acuerdo de otras noches en el Sur, cuando el aliento bajaba desde las tribunas y el equipo sentía la responsabilidad de responder. Anoche fue una de esas. El Granate se acomodó en la parte alta de la Tabla Anual y, de paso, dejó a Vélez sin la chance de treparse a lo más alto.
Ahora bien, hay un dato que no es menor: el contrato de Moreno vence en diciembre. Es decir, los próximos dos meses no sólo definirán si Lanús pelea los primeros puestos, sino también si el motor de este equipo sigue siendo el mismo en 2026. Por lo pronto, el próximo partido dirá si lo de anoche fue un despertar o apenas un espaldarazo. Yo, que lo vi gambetear a medio Fortín con la cintura todavía dura, apuesto a lo primero.
